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Las Sofipos crecieron al financiar a micro, pequeñas y medianas empresas (Pymes) que permanecían fuera del sistema bancario, afirmó Carlos Marmolejo, CEO y fundador de Finsus, al señalar que el rezago del crédito productivo abrió espacio a modelos digitales enfocados en pymes.

Mientras gran parte de la banca tradicional concentró su expansión en tarjetas de crédito y préstamos al consumo, las Sofipos comenzaron a ocupar un lugar relevante en el financiamiento productivo.

“En México hay alrededor de 5.5 millones de pymes y menos de 500 mil reciben crédito formal. Nuestro objetivo es atender a las empresas que antes no podían demostrar ingresos o para las que no existía un modelo financiero acorde”, dijo Marmolejo en entrevista con El Cronista.

El directivo explicó que este contexto permitió el desarrollo de modelos financieros alternativos que canalizan el ahorro de las personas hacia el financiamiento empresarial.

En el caso de Finsus, más de 600 mil clientes realizan su ahorro de forma totalmente digital a través de una aplicación móvil, cuyos depósitos se utilizan para otorgar crédito a pymes.

El crédito productivo como eje del modelo

Marmolejo detalló que la entidad decidió no replicar el modelo bancario tradicional y concentrarse en financiar a micro, pequeñas y medianas empresas con base en su comportamiento real.

“Decidimos financiar a empresas que la banca no atendía. Hoy podemos determinar el monto de crédito en 30 minutos y depositarlo en 24 horas, basándonos en la capacidad de pago real de cada pyme”, afirmó.

Para ello, utilizan inteligencia artificial y análisis de datos transaccionales, lo que permite evaluar la capacidad de pago de los negocios bajo criterios distintos a los utilizados históricamente por la banca.

Con este esquema, la Sofipo puede determinar montos de crédito en menos de 30 minutos y dispersar los recursos en aproximadamente 24 horas.

De acuerdo con el directivo, este enfoque permitió construir una cartera con buen desempeño, al prestar a empresas que generan ingresos constantes, aunque antes no contaban con acceso al sistema financiero formal.

Bajo este modelo, Finsus se posicionó como la entidad con mayor colocación de crédito para pymes entre las más de 30 Sofipos en el nicho.

Solidez financiera y control de riesgos

El CEO subrayó que el crecimiento se sostuvo con una estrategia de capitalización sólida.

La entidad mantuvo durante más de cuatro años un nivel de capitalización categoría 1 y cuenta con un capital social cercano a MXN $4,000 millones, lo que respalda su capacidad para captar depósitos y administrar riesgos.

Si bien Finsus avanza en un proceso para obtener una licencia bancaria, Marmolejo aclaró que la fortaleza patrimonial responde a una visión de largo plazo y no únicamente a requerimientos regulatorios.

“La operación ya es sólida y rentable, con un modelo probado y riesgos controlados”, afirmó.

En este contexto, consideró que el sistema financiero mexicano evolucionará hacia un modelo híbrido, donde la banca tradicional continuará atendiendo a grandes empresas, mientras que los esquemas digitales jugarán un papel clave en la inclusión financiera de personas y pymes.

Digitalización y cultura organizacional

El directivo agregó que la digitalización permitió reducir costos operativos y ofrecer condiciones financieras más acordes a la realidad de las empresas pequeñas. A ello se suma una cultura organizacional enfocada en el talento y el gobierno corporativo, reconocida recientemente con la certificación Great Place to Work.

Marmolejo destacó que la combinación de tecnología, ahorro digital y financiamiento productivo explica el crecimiento de doble dígito de la Sofipo, en un entorno donde millones de micro, pequeñas y medianas empresas continúan fuera del crédito bancario tradicional.