

Smart Fit ya superó los 500 gimnasios en México y atiende a alrededor de 1.3 millones de usuarios, pero la cadena brasileña considera que su expansión en el país todavía está lejos de tocar techo. Para los próximos meses tiene previstas al menos 40 nuevas unidades, en un mercado donde el ejercicio comienza a ganar terreno como parte del gasto destinado a salud y bienestar.
México, donde la cadena llegó en 2011, representa alrededor del 22% de la red total de Smart Fit y se ha convertido en la segunda geografía más grande del grupo. La compañía opera ya en los 32 estados y, de acuerdo con Mateus Conrado, director de expansión de Smart Fit México, el país también se ha convertido en un laboratorio para probar modelos que posteriormente pueden trasladarse a otros mercados.
“México hoy además es la segunda más grande geografía de Smart Fit; va a ser una geografía más importante. Es también un ejemplo, es un case para toda la compañía”, dijo el directivo brasileño durante un encuentro con partners y periodistas.
La escala alcanzada también se refleja en la velocidad de expansión. Desde la llegada de Conrado a México se han abierto 102 gimnasios y las nuevas unidades son, en promedio, casi 30% más grandes que las que se construían en 2022 y 2023.
La estrategia, sin embargo, no consiste únicamente en replicar el mismo gimnasio: la empresa adapta el tamaño y formato de las unidades de acuerdo con la zona y el perfil de consumidores que busca atraer.
José Benjamín Garretón, gerente regional de expansión de franquicias de Smart Fit México, dijo durante su intervención que el crecimiento de suscriptores crece a un ritmo anual de entre el 7% y el 10% en México en un mercado total del fitness que vale más de u$s 2,500 millones de dólares.
Un consumidor que está cambiando
El crecimiento de Smart Fit ocurre mientras la propia compañía detecta una transformación en la relación de los mexicanos con el ejercicio. Darío Coronado, CEO de Smart Fit México, señaló que durante el primer semestre la empresa alcanzó un máximo histórico en su indicador de satisfacción (NPS) y uno de sus niveles más bajos de cancelaciones.
Pero el dato que más le llama la atención a Coronado está en las edades. La participación de usuarios menores de 24 años se ha triplicado frente a 2024, mientras que también observa un aumento en la relevancia del entrenamiento de fuerza entre personas de 50 años y más.
“Las mexicanas y los mexicanos comienzan a priorizar más el consumo de fitness en su jerarquía de consumo”, afirmó Coronado. La señal, dijo, resulta particularmente relevante porque se produjo incluso en un entorno de consumo desafiante durante la primera mitad de 2026.
La cadena también está encontrando nuevos usos para sus espacios. Entre los consumidores más jóvenes, el gimnasio comienza a funcionar como un punto de encuentro y comunidad, mientras que el entrenamiento de fuerza gana relevancia como una inversión de largo plazo en salud.
“Para la gente joven, el gimnasio es un punto de conexión importante”, explicó Conrado.
Tecnología para decidir dónde abrir
El crecimiento también está cambiando la forma en que Smart Fit decide dónde invertir. Coronado explicó que durante los últimos 12 a 18 meses la operación mexicana ha profundizado en el uso de tecnología y análisis de datos para definir la ubicación de nuevas unidades, considerando variables como población potencial, nivel socioeconómico y comportamiento de los consumidores.
Para esto ha contado con la colaboración de la startup de inteligencia artificial Primero AI, que recientemente cerró una de las rondas de inversión de venture capital más grandes en etapa semilla en México.
El análisis de datos llevó a la compañía a identificar una oportunidad entre los adultos mayores, un segmento que hasta ahora tenía una participación pequeña dentro de su base, pero que podía representar crecimiento incremental. De ahí surgió, entre otras iniciativas, un convenio con INAPAM para ofrecer descuentos a personas con esa credencial.
Desde la perspectiva financiera, Javier Neiro, director de Capital Markets de HSBC, uno de los asistentes al evento, Smart Fit ha conseguido ordenar y escalar una industria que antes estaba mucho más fragmentada.
Mientras que para Miguel Vicentini, director de empresas multinacionales de Banco Comercial de Citi, el crecimiento de Smart Fit también se refleja en la relación que ha construido con el sistema financiero.
“Se ha venido fortaleciendo los últimos 4 o 5 años con todo el tema de financiar la expansión. Hemos hecho ya tres operaciones de créditos sindicados y creo que eso ha ayudado a impulsar ese crecimiento”, señaló.
La apuesta inmediata es seguir densificando la red. Las más de 40 unidades adicionales previstas implicarán, según la compañía, entre 400 y 500 empleos directos y alrededor de 2,000 personas involucradas en construcción, proveedores y otros servicios.
Los directivos de Smart Fit aseguran que el mercado seguirá creciendo conforme el ejercicio se convierta en una parte más habitual de la vida cotidiana de los mexicanos.
“¿México va a vivir el momento de la cultura fitness que vive Brasil?. Yo creo que la respuesta es definitivamente sí”, aseguró Coronado.















