

En la industria del transporte de carga, las llantas representan uno de los principales costos operativos para las flotas, pero también uno de los componentes con menor visibilidad tecnológica durante su operación en carretera. La startup mexicana Quinta busca cambiar esta ecuación al convertir los neumáticos en una fuente de datos en tiempo real mediante sensores, Internet de las Cosas (IoT) e inteligencia artificial (IA).
La propuesta de la compañía, fundada en 2023, le permitió ganar la edición 2026 del certamen de KPMG Global Tech Innovator en México, por lo que ahora representará al país en la final internacional que se realizará en Lisboa, Portugal.
Quinta compitió contra otras 20 empresas de sectores que van desde automatización de tesorería y plataformas inmobiliarias hasta biotecnología agrícola. Entre las finalistas estuvieron: Patrimonista, Shinkansen, Bakal, Monitor y Golden Social Suite.
El jurado evaluó a los participantes en seis categorías: disrupción e innovación, potencial de mercado, adopción del cliente, tracción y marketing, potencial de largo plazo y calidad del pitch.
Jesús Luna, socio líder de Private Enterprise de KPMG México, explicó que uno de los elementos que distingue a las startups participantes es su capacidad para detectar problemas operativos que las empresas tradicionales no siempre han podido atender.
“Estas startups vienen a abordar un punto de dolor o algo que está sucediendo y que las entidades no han tenido el tiempo, la oportunidad o la idea para abordarlo”, dijo.
Diego Bojórquez, director de Innovación de KPMG Ignición México, destacó además que 95% de los proyectos participantes tienen potencial internacional, mientras que la IA comienza a adquirir un papel distinto dentro de las empresas.
“Lo que estamos observando es que la inteligencia artificial ya no solamente se está viendo como un motor de productividad, sino como una generación de valor donde realmente se pueda demostrar un impacto significativo en la generación de ingresos”, señaló.
De una llanta convencional a una fuente de datos
Quinta fue fundada por Miguel Gutiérrez, un administrador de empresas con experiencia en la comercialización de neumáticos y vinculado desde su familia con la industria del transporte. La empresa nació con el objetivo de atender uno de los problemas más costosos para las flotas: el mantenimiento de las llantas y la falta de información precisa sobre su desempeño.
“Estamos en una industria muy poco sexy que son las llantas, pero son importantísimas. Nosotros no pretendemos reinventar la rueda, pero sí hacerla inteligente. Ese es nuestro objetivo: que las llantas se conviertan en una fuente de datos”, afirmó Gutiérrez, quien dijo a El Cronista que aprendió a programar para desarrollar este y otros proyectos y que hasta ahora Quinta se ha fondeado con ayuda de inversionistas ángeles.
La tecnología de la startup, diseñada completamente in house, consiste en instalar un sensor agnóstico de marca basado en Bluetooth Low Energy dentro del neumático, conectado a un centralizador GPS instalado en el vehículo.
A diferencia de los sistemas TPMS convencionales, que principalmente monitorean presión y temperatura, Quinta utiliza un modelo de IA que procesa más de 30 variables para obtener información sobre el estado de la llanta y las condiciones en las que opera.
“Lo que hace nuestro modelo de inteligencia artificial especial es que mide no solamente la temperatura y la presión, sino también el desgaste de la misma llanta y la carga”, explicó el fundador.
La plataforma también analiza variables como vibraciones, velocidad, altitud y kilometraje, con el objetivo de anticipar problemas y tomar decisiones de mantenimiento antes de que una falla termine en una parada o un incidente en carretera.
Un modelo de pago mensual para las flotas
Quinta comercializa su tecnología bajo un esquema de Hardware as a Service (HaaS). Los clientes pueden comenzar con un periodo de prueba de tres meses, antes de contratar por 24 meses.
La cuota mensual promedio ronda los MXN$ 870 pesos por vehículo en flotas de carga pesada. De acuerdo con los datos proporcionados por Gutiérrez, el sistema puede generar un retorno de inversión de dos a uno.
Entre los resultados que reporta Quinta se encuentran un incremento de 42% en la vida útil aprovechada de los neumáticos, una reducción de 55% en voladuras o incidentes en carretera y un ahorro promedio de 6,200 pesos mensuales por camión en el costo por kilómetro.
Para una industria en la que el costo de las llantas tiene un impacto directo sobre la rentabilidad de las operaciones, el objetivo de la startup es convertir esos datos en decisiones de mantenimiento y eficiencia.
México es el punto de partida, pero Estados Unidos es el mercado objetivo
Quinta actualmente tiene 37 clientes activos: 34 en México, uno en Guatemala y dos en Estados Unidos. La compañía reporta un crecimiento mensual de alrededor de 40%.
El mercado potencial explica parte de la apuesta por escalar el negocio. En México existen alrededor de 880,000 vehículos comerciales entre autobuses, tractocamiones y remolques, un mercado que Quinta estima en u$s 450 millones de dólares.
Estados Unidos representa una oportunidad considerablemente mayor, con alrededor de 1.7 millones de vehículos pesados y un mercado estimado por la compañía en u$s 6,300 millones de dólares.
A escala global, Gutiérrez calcula una oportunidad cercana a los u$s 72,000 millones de dólares, asociada con unos 170 millones de vehículos.
La meta, por tanto, no es únicamente vender sensores a las empresas transportistas, sino construir una plataforma capaz de procesar información de millones de neumáticos.
“Nuestra visión es muy clara: todas las llantas en algunos años van a ser un componente inteligente. El tema es si ese sensor dentro se conecta con nosotros y nosotros somos esa solución a nivel global o alguien más”, concluyó Gutiérrez.














