La expectativa de que el Mundial 2026 genere un impacto positivo en la economía mexicana se mantiene. Analistas de GBM estiman que el evento aportará alrededor de 4,300 millones de dólares al Producto Interno Bruto (PIB) en 2026, equivalente a 0.2 puntos porcentuales del crecimiento económico.

De acuerdo con un análisis de la institución financiera, la derrama económica estará impulsada por la llegada de más de 856,000 aficionados que asistirán a los 13 partidos programados en Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. El gasto promedio por visitante se estima en 416 dólares diarios durante una estancia de 12 días.

Sin embargo, como ocurre dentro de la cancha, también habrá ganadores fuera de ella. Para el área de análisis de la casa de bolsa, el sector consumo será uno de los principales beneficiados, impulsado por la afluencia de turistas, una mayor actividad comercial y un incremento en el gasto de los hogares.

“Se espera que los servicios, incluyendo hotelería, alimentos y bebidas, entretenimiento y transporte, sean los principales captadores del dinamismo económico”, señalaron los especialistas.

El impacto inicial se concentrará en las ciudades sede, donde se prevé una mayor ocupación hotelera, más visitas a restaurantes y un aumento en la demanda de ropa, electrónicos y servicios recreativos. Además, los estrategas destacan que, con base en datos históricos de la FIFA, cerca del 65% de los turistas deportivos regresan posteriormente a los países anfitriones.

“Para México, se estima que este efecto de turismo legado generará aproximadamente u$s188 millones en gasto adicional en los años posteriores”, indicaron. No obstante, explicaron que será fundamental la coordinación entre el sector público y privado para mejorar la movilidad y la infraestructura de transporte.

GBM también identifica al sector retail como uno de los principales ganadores, independientemente del país anfitrión. El beneficio suele concentrarse en categorías discrecionales y vinculadas al hogar, particularmente en artículos para el hogar, electrónicos y productos de consumo básico.

“El Mundial no solo despierta la pasión de millones de aficionados, sino que también impulsa de forma significativa la demanda del consumidor, consolidándose como un motor coyuntural de consumo, conversación y dinamismo económico”, destacaron.

Por su parte, Carlos Martínez, director general del Fondo Mixto de Promoción Turística de la Ciudad de México, estimó que el Mundial 2026 dejará una derrama económica de entre 30,000 y 40,000 millones de pesos en la capital del país, impulsada principalmente por los sectores de hospedaje, restaurantes, transporte, entretenimiento y consumo.

En tanto, analistas de Monex consideran que alrededor de 15 empresas listadas en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) podrían verse beneficiadas por el evento. El impacto positivo se reflejaría en sectores como turismo, con un impulso para aeropuertos, aerolíneas y hoteles; alimentos y bebidas, con una recuperación en volúmenes de venta; comercio, donde las cadenas de autoservicio podrían superar las previsiones y los formatos de proximidad acelerar hacia crecimientos de doble dígito; así como en restaurantes, con expansión de unidades y mejora en márgenes.

De manera transversal, también se anticipan mayores inversiones en infraestructura, telecomunicaciones y pagos digitales, lo que elevaría el volumen de transacciones y el uso de redes durante la justa mundialista.