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Durante años, la identidad digital se construyó alrededor de una premisa sencilla: mientras más datos personales tenga una institución sobre un usuario, mayor será su capacidad para comprobar quién es. Sin embargo, la acumulación de información en bases de datos centralizadas se ha convertido también en uno de los principales puntos de vulnerabilidad para empresas, gobiernos y consumidores.

Ese cambio de paradigma es una de las oportunidades que busca capitalizar Ditto, firma global especializada en ciberseguridad, autenticación e identidad digital, que actualmente protege más de 75 millones de dispositivos en el mundo y tiene operaciones en 20 mercados.

Para Gonzalo Alonso, CEO de la compañía, el problema está en que buena parte de los sistemas actuales de identificación continúan dependiendo de información estática recopilada hace años, como nombres, domicilios, documentos o datos personales que pueden haber sido expuestos o incluso utilizados de manera fraudulenta.

“El modelo actual de cómo reconocemos remotamente a alguien en el mundo digital está roto. Las instituciones privadas te piden tu información y actúan como si esa información fuera de ellas, no tuya. En lugar de tener prueba de quién eres, lo que tienen son estas señales muy débiles que se originaron hace 15 o 20 años. En lugar de representar música, hoy representan ruido en el mundo de la identidad”, aseveró Alonso a El Cronista.

México, un mercado expuesto

El riesgo adquiere una dimensión particular en México, donde la información personal se utiliza para acceder a servicios financieros, contratar productos y acreditar la identidad ante instituciones públicas y privadas.

A juicio de Alonso, la combinación entre grandes volúmenes de información personal almacenada y las filtraciones de bases de datos genera un entorno cada vez más atractivo para los delincuentes que buscan suplantar identidades.

“Eso en México ya es común. Y si a eso le sumas el hackeo a múltiples instituciones que tienen desde propiedad y salud hasta seguridad, hacen un cóctel mortífero. Nos parece algo que está mal universalmente, pero por suerte el mundo y México ya están despertando a esto”, enfatizó.

La respuesta que plantea Ditto consiste en avanzar de un modelo en el que las organizaciones concentran información personal hacia otro en el que el usuario conserva el control de sus credenciales y únicamente comparte las pruebas necesarias para acreditar una determinada característica de su identidad.

De almacenar datos a comprobar identidad

Este concepto, conocido como identidad descentralizada, permite que documentos oficiales y otras credenciales digitales sean convertidos en pruebas verificables que el usuario puede conservar en una cartera digital o wallet de identidad.

La diferencia frente al modelo tradicional está en que una empresa no necesariamente necesita recibir y almacenar nuevamente todos los datos de una persona cada vez que ésta realiza una operación. En su lugar, puede solicitar una prueba específica y el usuario decide si la comparte.

“En vez de que sigan haciendo flujos con mi información privada, llega una institución y le pregunta a mi cartera de identidad si quiero enseñar prueba de quién soy. Yo decido desde mi cartera si abro la reja y dejo salir esa prueba. Nos interesa reutilizar tus credenciales para obtener lo que llamamos identidad continua”, explicó Alonso.

A partir de este modelo, Ditto también plantea el concepto de identidad continua, con el que busca que la autenticación no ocurra únicamente durante el proceso de registro de un cliente, sino a lo largo de toda su relación con una empresa.

Esto permitiría, por ejemplo, verificar de manera recurrente que la persona que accede a una cuenta o realiza una operación sigue siendo quien dice ser, sin obligarla a entregar nuevamente sus documentos en cada interacción.

Más de 75 millones de dispositivos y expansión internacional

La escala alcanzada por Ditto es uno de los principales indicadores de su expansión. La compañía tiene presencia operativa en 20 mercados, con una expansión en curso hacia un nuevo mercado en Asia, mientras que sus soluciones tienen alcance en usuarios de 140 países.

Actualmente, más de 75 millones de dispositivos se encuentran bajo su protección, mientras que entre sus clientes se encuentran instituciones financieras, organizaciones de salud y educativas, así como bancos centrales y reguladores monetarios.

Entre los contratos mencionados por la compañía se encuentran acuerdos con el Banco Central de Irlanda y organismos financieros de Asia, África y Medio Oriente.

Este crecimiento también se refleja en sus expectativas financieras. Ditto prevé mantener tasas de expansión de doble dígito y proyecta multiplicar sus ingresos en los próximos años.

“El año pasado duplicamos las entradas del año antepasado. Este año vamos a duplicar las entradas del año pasado y el próximo año vamos a triplicar las entradas de este año”, afirmó Alonso.

Para la compañía, la evolución de la identidad digital no responde únicamente a una necesidad de seguridad. También representa una oportunidad comercial para las empresas, en la medida en que una autenticación más confiable puede reducir fricciones en procesos como el onboarding, el acceso a servicios y las transacciones digitales.

“La ciberseguridad y la identidad se han vuelto una ventaja competitiva clave que se traduce directamente en confianza y ventas”, concluyó el directivo.