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Una de las dudas más frecuentes entre los inquilinos es quién debe hacerse cargo de los gastos cuando la vivienda necesita una reparación. En México, hay que atender a las condiciones impuestas en el Código Civil Federal, ya que un mal manejo puede derivar en un procedimiento de desalojo por falta de pago.

Cuando surge una reparación en el inmueble, no siempre corresponde al propietario asumir el costo. La responsabilidad depende del origen del daño, las circunstancias en que ocurrió y lo establecido en el contrato de arrendamiento.

El inquilino que quiera hacer reparaciones por su cuenta debe contar con autorización expresa y por escrito o con una resolución judicial que lo permita. De lo contrario, podría considerarse un incumplimiento del contrato.
El inquilino que quiera hacer reparaciones por su cuenta debe contar con autorización expresa y por escrito o con una resolución judicial que lo permita. De lo contrario, podría considerarse un incumplimiento del contrato.Fuente: ShutterstockShutterstock

A nivel nacional, el Código Civil establece obligaciones tanto para el arrendador como para el arrendatario, por lo que conocer estas disposiciones puede ayudar a evitar conflictos entre ambas partes.

¿Qué dice el Código Civil sobre las reparaciones?

El Código Civil Federal, en su artículo 2420, establece que corresponde al propietario realizar las reparaciones necesarias para conservar el inmueble en condiciones adecuadas. Esta obligación no incluye los daños que sean atribuibles al uso indebido o al descuido del arrendatario.

Por su parte, el artículo 2424 señala que el inquilino debe responder por los daños que ocasione debido a negligencia o falta de cuidado.

En términos generales, esto significa que el propietario debe hacerse cargo de los desperfectos derivados del deterioro natural del inmueble, mientras que el inquilino puede ser responsable cuando el daño sea consecuencia de sus acciones u omisiones.

¿Qué reparaciones debe pagar el propietario?

Entre los desperfectos que pueden corresponder al propietario se encuentran aquellos relacionados con el deterioro natural, la antigüedad o fallas propias de las instalaciones.

Algunos ejemplos son:

  • Problemas estructurales, como grietas importantes en paredes o techos.
  • Sustitución de tuberías o instalaciones eléctricas deterioradas por antigüedad o defectos.
  • Reparaciones derivadas de fallas que no fueron ocasionadas por el inquilino.
  • Daños provocados por acontecimientos de fuerza mayor, como determinados efectos de un sismo o una inundación.

¿Qué gastos corresponden al inquilino?

El arrendatario puede ser responsable de los daños que haya provocado por mal uso, negligencia o falta de mantenimiento y cuidado.

Entre los ejemplos se encuentran:

  • Vidrios rotos por un uso indebido.
  • Daños en paredes o pintura ocasionados durante la ocupación del inmueble.
  • Obstrucciones en drenajes provocadas por un uso incorrecto.
  • Daños derivados de no informar oportunamente sobre una fuga u otro desperfecto que pudiera agravarse.

Las reparaciones menores también pueden quedar a cargo del inquilino, dependiendo de lo que se haya acordado en el contrato.

¿Qué hacer si el propietario y el inquilino no llegan a un acuerdo?

Cuando existe una disputa sobre quién debe pagar una reparación, lo primero es revisar el contrato y determinar qué ocurrió con el inmueble.

También es importante considerar que las reglas pueden variar dependiendo de la entidad federativa, por lo que conviene consultar el Código Civil local aplicable al lugar donde se encuentra la propiedad.

Si el conflicto persiste, las partes pueden recurrir a mecanismos de mediación o buscar asesoría jurídica especializada en materia de arrendamiento para determinar cuáles son sus derechos y obligaciones.