El uso de pagos digitales en México permanece rezagado pese a contar con una infraestructura robusta y avanzada, afirmó Victoria Rodríguez Ceja, gobernadora del Banco de México (Banxico), quien llamó a la banca a acelerar su adopción en un entorno de inflación contenida e incertidumbre global.
Durante su participación en la Convención Bancaria 89, la funcionaria subrayó que el principal desafío ya no es tecnológico, sino de uso entre la población.
“México ya cuenta con una de las infraestructuras de pagos más avanzadas del mundo. El reto es claro: traducir esa capacidad en uso, en adopción y en beneficios tangibles para toda la población”, afirmó.
Infraestructura sólida, pero con bajo uso
Rodríguez Ceja destacó que el Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI) registró en 2025 más de 7,300 millones de transferencias por un monto cercano a MXN$ 600 billones , equivalente a 16.8 veces el Producto Interno Bruto (PIB).
No obstante, advirtió que persisten rezagos en su adopción, particularmente entre ciertos sectores, por lo que instó a los intermediarios financieros a impulsar su uso.
“Es necesario que los intermediarios financieros y particularmente la banca aceleren el uso del SPEI para atender los rezagos que presenta su sector en la adopción de pagos digitales”, sostuvo.
En este contexto, anunció que el Banco de México inició una consulta pública para simplificar las transferencias electrónicas y hacerlas más intuitivas, rápidas y accesibles desde dispositivos móviles.
Inflación en rango, pero con convergencia gradual
En materia de precios, la gobernadora señaló que la inflación se ha mantenido dentro del intervalo de variabilidad alrededor del objetivo de 3% desde julio de 2025 y hasta la primera quincena de febrero de 2026.
Sin embargo, anticipó que el proceso para alcanzar la meta será paulatino.
“Anticipamos que la inflación general y subyacente converjan a la meta de 3% en el segundo trimestre de 2027”, dijo.
Detalló que la inflación de servicios ha mostrado una tendencia a la baja, mientras que las mercancías registraron presiones durante 2025 y un repunte en enero de 2026 por ajustes fiscales, con efectos acotados y transitorios.
Crecimiento con incertidumbre por tensiones globales
Respecto a la actividad económica, Rodríguez Ceja indicó que en 2025 la economía mexicana tuvo un desempeño moderado con un repunte hacia el cierre, y se prevé un mayor crecimiento en 2026.
No obstante, advirtió que el entorno externo sigue siendo incierto, particularmente por factores geopolíticos.
“El conflicto en Oriente Medio implica desafíos globales asociados con la volatilidad financiera, las presiones sobre los precios de los energéticos y las disrupciones a las cadenas de suministro”, alertó.
A pesar de estos riesgos, señaló que también existen factores al alza, como una posible revisión favorable del T-MEC o un mayor dinamismo de la economía estadounidense.
La gobernadora reiteró que el Banco de México mantendrá su compromiso con la estabilidad de precios y el fortalecimiento del sistema financiero como pilares para un crecimiento sostenible.