El Servicio de Impuestos Internos (IRS) puede avanzar con medidas de cobro contra los contribuyentes que acumulan deudas tributarias sin resolver, incluidos miles de mexicanos que viven en Estados Unidos y tienen obligaciones fiscales pendientes. Sin embargo, la agencia no embarga cuentas bancarias o bienes de manera inmediata ni automática, ya que antes debe cumplir con una serie de notificaciones establecidas por la ley.
Muchos ciudadanos mexicanos que residen en Estados Unidos desconocen que pueden quedar sujetos a las normas fiscales estadounidenses incluso cuando mantienen ingresos, cuentas o propiedades fuera del país. Cuando no presentan las declaraciones exigidas o dejan de pagar impuestos adeudados, pueden enfrentar procesos de cobro por parte del IRS.
Atención: qué mexicanos pueden quedar sujetos a las acciones de cobro del IRS
Un mexicano que vive en Estados Unidos puede ser considerado residente fiscal por dos vías principales. La primera es contar con una green card, mientras que la segunda consiste en cumplir con el denominado substantial presence test o test de presencia sustancial.
Bajo este criterio, una persona puede ser considerada residente fiscal si acumula la presencia requerida en Estados Unidos durante un período que contempla el año en curso y los dos anteriores. En términos generales, la referencia utilizada por el IRS es un cálculo que alcanza los 183 días ponderados dentro de esos tres años.
Quienes califican como residentes fiscales deben presentar el Formulario 1040, el mismo que utilizan los ciudadanos estadounidenses, y declarar sus ingresos mundiales, independientemente de dónde se hayan generado. Cuando estas obligaciones no se cumplen, pueden generarse deudas tributarias que deriven en procedimientos de cobro.
Cómo funciona el proceso antes de que el IRS pueda embargar una cuenta bancaria
El embargo, conocido en inglés como levy, es una herramienta legal que permite al IRS incautar fondos o bienes para cobrar una deuda tributaria pendiente. No debe confundirse con un gravamen (lien), que simplemente establece un derecho sobre los bienes del contribuyente.
Antes de ordenar un embargo, el IRS debe seguir varios pasos. Primero determina oficialmente la deuda fiscal y envía diferentes avisos de cobro solicitando el pago correspondiente.
Entre esas comunicaciones puede aparecer el aviso CP504, que advierte sobre posibles acciones de cobro y permite al IRS retener determinados reembolsos, aunque todavía no habilita el embargo de una cuenta bancaria.
Posteriormente, la agencia debe emitir un Aviso Final de Intención de Embargo y Derecho a una Audiencia, identificado habitualmente como CP90, LT11 o Letter 1058. Este documento debe enviarse al menos 30 días antes de que pueda ejecutarse una acción de embargo.
Durante ese período, el contribuyente tiene la posibilidad de solicitar una audiencia de Collection Due Process (CDP) mediante el Formulario 12153. Si la solicitud se presenta dentro del plazo establecido, el IRS generalmente no puede avanzar con el embargo mientras el proceso continúa en revisión.
Qué bienes puede alcanzar un embargo del IRS
Las acciones de cobro pueden afectar distintos tipos de activos, entre ellos:
- Fondos depositados en cuentas bancarias.
- Salarios, mediante retenciones autorizadas por la ley.
- Determinados beneficios federales, incluidos algunos pagos del Seguro Social.
- Otros bienes, en situaciones más complejas de deuda tributaria.
Cuando el IRS ordena un embargo bancario, la entidad financiera congela los fondos disponibles hasta el monto reclamado. Sin embargo, el dinero no se transfiere inmediatamente a la agencia.
La última oportunidad para evitar la transferencia de fondos
Una vez recibida la orden de embargo, el banco mantiene los fondos retenidos durante 21 días antes de enviarlos al IRS. Ese período brinda una última oportunidad para que el contribuyente regularice su situación.
Durante esos 21 días todavía es posible resolver el problema mediante el pago de la deuda, la negociación de un plan de pagos, una oferta de transacción u otras alternativas previstas por la normativa fiscal estadounidense.