

El crédito digital busca ganar terreno entre los mexicanos, pero mientras las instituciones financieras y fintech avanzan hacia modelos de atención cada vez más digitales, los llamados “montadeudas” amenazan con generar un efecto contrario: que los consumidores desconfíen de las aplicaciones financieras y sean más cautelosos al momento de solicitar un préstamo.
El riesgo cobra especial relevancia durante el regreso a clases, una temporada en la que las familias enfrentan gastos adicionales por útiles, uniformes y otros artículos y pueden buscar financiamiento de corto plazo para cubrir sus necesidades de liquidez.
De 2020 a la fecha, el Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México ha recibido 51,325 reportes relacionados con personas que solicitaron préstamos a través de aplicaciones vinculadas con montadeudas. En el 62% de los casos, los usuarios reportaron amenazas o insultos durante la cobranza y en 15% señalaron haber recibido amenazas de divulgar su información por falta de pago.
El problema se concentra, además, en créditos de bajo monto: 30% de los préstamos reportados fue de hasta 1,000 pesos, mientras que 15% se ubicó entre 1,000 y 2,500 pesos y 18% entre 2,500 y 5,000 pesos.
Entre las aplicaciones mencionadas con mayor frecuencia en los reportes se encuentran Prestamax, con 11%; CashMax, Conficreo Loan y We Finanzas–Crédito Rápido, con 6% cada una; y Efectivo Hoy y Feliz Loan, con 5% cada una.
La barrera de la desconfianza
La preocupación por la seguridad no es exclusiva de quienes han enfrentado a un montadeudas. La Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) 2024, elaborada por INEGI y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), dedica una sección específica a medir la confianza de la población en las instituciones financieras, así como problemas de fraude, robo de identidad y uso responsable de servicios financieros digitales.
En 2024, la ENIF identificó la confianza como una posible barrera para la inclusión financiera: la población que nunca ha tenido un producto financiero presenta los menores niveles de confianza, particularmente respecto a la seguridad de su dinero y la resolución de quejas.
Para el negocio del crédito digital, esto implica que la adopción no depende únicamente de ofrecer procesos más rápidos o menos requisitos. También requiere que el consumidor tenga certeza de que está contratando con una institución legítima, que sus datos estarán protegidos y que tendrá mecanismos de defensa si algo sale mal.
El reto de distinguir una fintech de un montadeudas
Los reportes del Consejo Ciudadano muestran que 8% correspondió a cobros por deudas fantasma, 8% a difamación por deuda y 6% a cobros dirigidos a contactos. En otro 2% de los casos, las personas señalaron que la aplicación depositó una cantidad menor a la solicitada.
Aunque estas prácticas no representan a las fintech que operan bajo modelos formales, sí pueden contribuir a dificultar que un consumidor distinga entre una plataforma financiera legítima y una aplicación que utiliza la tecnología para realizar una cobranza ilegítima.
El Confianzómetro 2025, presentado por la Condusef en colaboración con la fintech de préstamos personales Tala, muestra precisamente uno de los desafíos que enfrenta el mercado: la capacidad de los usuarios para verificar si una oferta de crédito digital es confiable.
De acuerdo con sus resultados, sólo el 17% señaló que consulta efectivamente el Sistema de Registro de Prestadores de Servicios Financieros (SIPRES) antes de aceptar una oferta digital de crédito, aun cuando existe conocimiento de esta herramienta oficial para verificar proveedores financieros. Además, 17% abriría un enlace si se lo envía alguien conocido y 7% lo haría independientemente de su origen.
En un entorno en el que las ofertas de préstamos circulan por redes sociales, aplicaciones y mensajería, la facilidad para acceder a financiamiento puede ir acompañada de una dificultad mayor para identificar quién ofrece realmente el producto.
Sin embargo, hay un dato alentador, ya que el 76% de las personas encuestadas afirmó que no abre enlaces ni descarga aplicaciones que no reconoce.















