

El consenso habla de que Estados Unidos no quiere una ruptura comercial con México, pues el acuerdo comercial entre ambas naciones y Canadá representa un valor superior a u$s 3 trillones anuales, pero incluso con un acuerdo firmado, Donald Trump mantendrá al mercado internacional en una “montaña rusa”.
Kenneth Smith Ramos, vicepresidente del Grupo de Política Económica de la International Chamber of Commerce (ICC) Capítulo México, aseguró que Estados Unidos no tiene la menor intención de romper la relación comercial con México, pese a los amagos de su presidente Donald Trump.

Además, el titular de la Secretaría de Economía, Marcelo Ebrard, aseguró la semana pasada que el tratado va a seguir y que hay avances en 90% de los temas presentados durante el periodo de consultas entre ambas economías.
Sin embargo, Smith Ramos advirtió que incluso con un acuerdo firmado, Donald Trump mantendrá la política comercial en una “montaña rusa”, por lo que una cierta cantidad de incertidumbre se mantendrá al menos hasta que el presidente de Estados Unidos termine su mandato en enero de 2029.
Pese a la incertidumbre, la ICC destacó que el sector exportador mexicano se mantendrá este año como el motor de la economía mexicana, debido a que los aranceles que experimenta el país son menores en promedio que el resto del mundo.
En este sentido, el organismo aseguró que las exportaciones se mantendrán como una ancla de estabilidad económica para el país.
Optimismo cauteloso
Los representantes de la cámara privada más grande del mundo coinciden en que este año el crecimiento económico se acelerará en relación con el resultado de 2025, pero se mantiene un “optimismo cauteloso”.
Yessica González Pérez, directora general de ICC México, aseguró que la economía nacional crecerá entre 1.3% y 1.8% este año, aunque el PIB se mantiene por debajo del promedio del país.
“Uno de los principales motores de este crecimiento seguirá siendo el sector exportador, porque México mantiene ventajas comparativas importantes en América del Norte, particularmente su integración productiva con Estados Unidos y Canadá. Esta condición ha permitido que las importaciones funcionen como un amigo de esta medida incluso en contextos internacionales y complejos”, aseguró en conferencia de prensa.
Sin embargo, la cautela, dijo, proviene justamente de la revisión del Tratado México-Estados Unidos-Canadá, así como del entorno geopolítico internacional.
“Es necesario afirmar que nuestro país seguirá estrechamente vinculado al desarrollo de la economía estadounidense, lo que representa tanto oportunidades como cierto riesgo”, aseguró.















