

La Comisión Federal de Electricidad (CFE) volvió a los mercados internacionales a colocar deuda después de 16 meses de ausencia, al emitir un bono que logró una sobresuscripción de 7 veces el monto original.
De acuerdo con la empresa que lidera Emilia Calleja Alor, la demanda total alcanzó u$s 10,451 millones, lo que representó la sobredemanda más alta de la historia de las emisiones de la empresa del Estado.
La empresa no precisó el monto final de la emisión, pero con base en la sobreoferta, fue un monto cercano a u$s 1,500 millones.
En un comunicado, la CFE señala que la sobredemanda de los bonos es una muestra del interés y confianza de inversionistas internacionales en la empresa.
La operación fue estructurada en dos partes: la primera de ellas consistió en un bono bullet a 8 años, con tasa indicativa de 6.04%.
Los recursos de ese bono se destinarán al refinanciamiento de la deuda, lo que, dice la empresa, permitirá fortalecer de manera significativa el perfil financiero de la CFE.
A esto se suma un bono amortizable a 25 años, con tasa de 6.5% y vida media de 12 años.

En este caso, dice la CFE, los recursos se destinarán al financiamiento de proyectos de inversión.
Las notas están previstas para ser calificadas Baa2 (Moody’s), BBB (S&P) y BBB- (Fitch), alineada con todas las obligaciones de deuda existente de la empresa.
Destaca logros de la emisión
“Este regreso de la CFE a los mercados internacionales marca un antes y un después en el posicionamiento financiero de la empresa”, destacó.
La compañía destacó que en esta emisión se obtuvieron tres logros para la CFE.
El primero de ellos se trata de una demanda extraordinaria en ambos tramos: la respuesta de los inversionistas a nivel global posiciona esta emisión como la más demandada en la historia de la CFE en mercados internacionales, mostrando confianza en la CFE, sus finanzas y sus planes de inversión hacia adelante.
El segundo hito, abundó, consistió en que la demanda fue tan fuerte que el mercado aceptó los bonos sin pedir un incentivo extra en ninguna de las dos modalidades, lo que confirma la disciplina financiera y el diseño transaccional óptimo.
El tercer logro fueron los diferenciales históricos mínimos contra la deuda país en mercados internacionales, que se ubicó en 38 puntos base en el tramo a 8 años y 40 puntos base en el tramo a 25 años, casi 50 puntos base por debajo de la emisión internacional de septiembre de 2024.
Este resultado, dice la empresa, marcó un precedente positivo para futuras valoraciones de CFE y una referencia para otros emisores del sector energético.
“La transacción confirma la confianza de los inversionistas institucionales globales, reduce el costo de financiamiento a niveles récord, y establece nuevas referencias positivas para emisiones futuras del sector energético mexicano”, concluyó la empresa.















