Pemex levantó ligeramente la producción de hidrocarburos líquidos, que incluyen el petróleo o los líquidos del gas, para cerrar el segundo trimestre del año con un promedio de 1.658 millones de barriles diarios.

Este monto resultó ligeramente superior (apenas 6.2 mil barriles diarios más) que en el primer trimestre de este año.

En este sentido, BBVA señaló que la producción del segundo trimestre de 2026 marcó cinco trimestres consecutivos de incrementos después de haber registrado una racha negativa de siete caídas trimestrales.

Plataforma de Pemex
Plataforma de PemexCortesía Pemex

“El avance en la producción de hidrocarburos líquidos entre el segundo trimestre de 2026 y el trimestre previo se explica por una mayor producción de petróleo crudo pesado y ligero contrarrestada por una menor producción de petróleo crudo superligero y condensados”, explicó el banco.

Sin embargo, todavía le faltan prácticamente 140 mil barriles diarios para alcanzar la meta planteada desde el sexenio pasado, que establece 1.8 millones de barriles diarios.

En este sentido, BBVA señala que para alcanzar ese umbral, Pemex deberá realizar una tarea que tiene pendiente desde mediados de la década antepasada: frenar el declive de la producción petrolera en campos maduros, como Cantarell o Ku Maloob Zaap, y aumentar significativamente su inversión en exploración y desarrollo de nuevos yacimientos petroleros.

Además, en la comparación anual, Pemex mostró un incremento estimado en alrededor de 28 mil barriles diarios en la producción de hidrocarburos líquidos, una variación anual de 1.7%.

Este crecimiento, según los datos recopilados por BBVA, se explica principalmente por una incidencia positiva de 1.2 puntos porcentuales de la producción de petróleo superligero más condensados (27% de la producción de hidrocarburos líquidos) y una contribución de 0.4 puntos porcentuales de la producción de petróleo pesado y ligero (72% de la producción de hidrocarburos líquidos).

Sin embargo, de acuerdo con organismos globales como la Agencia Internacional de Energía, es prácticamente un hecho que México se convertirá en un exportador neto de petróleo para el año 2030, debido a la declinación de los activos maduros y a la falta de recursos para exploración y producción, ya sea del sector público, a través de Pemex, o de la mano del sector privado, con el campo Trion, que se espera que inicie su producción en 2028, y que actualmente es operado por Woodside Energy como socio mayoritario y Pemex como socio minoritario.