El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) realizará un ajuste en las pensiones a partir de mayo, con un impacto principalmente en quienes perciben los montos más bajos bajo el esquema de la Ley de 1973. Se trata de un beneficio económico que beneficiará a miles de adultos mayores, en caso de cumplir con los requisitos obligatorios.
Este incremento forma parte de la actualización anual vinculada tanto a la inflación como al salario mínimo, lo que repercute de forma directa en el nivel de la pensión mínima garantizada.
Para este año, el monto mínimo mensual quedó fijado en 10,636.54 pesos, lo que representa un aumento cercano al 13% en comparación con 2025, cuando rondaba los 9,400 pesos. Este ajuste se explica por la actualización con base en el Índice Nacional de Precios al Consumidor, el incremento al salario mínimo y diversos criterios legales.
¿Qué jubilados cobrarán con aumento en mayo?
El beneficio está dirigido principalmente a personas pensionadas bajo la Ley 73, es decir, quienes comenzaron a cotizar antes del 1 de julio de 1997, cuentan con al menos 500 semanas cotizadas y tienen 60 años o más en caso de cesantía, o 65 años para pensión por vejez.
Este grupo tiene garantizado un ingreso base mensual mediante la pensión mínima.
Calendario de pagos de Pensión IMSS en mayo de 2026
El pago correspondiente a mayo, ya con el aumento incluido, se depositará el lunes 4 de mayo de 2026 conforme al calendario oficial del IMSS, y se verá reflejado de manera directa en la cuenta bancaria de los beneficiarios.
Cabe señalar que este monto puede incrementarse en algunos casos, por ejemplo, a través de asignaciones familiares por dependientes, ajustes derivados de revisiones en el cálculo o aumentos adicionales contemplados en la normativa vigente.
¿Cuánto dinero cobrarán los pensionados en mayo?
En síntesis, el nuevo monto mínimo asciende a 10,636.54 pesos mensuales, el incremento ronda el 13% anual, comenzará a pagarse desde el 4 de mayo de 2026 y beneficiará principalmente a pensionados del régimen de 1973.
Con esta medida se busca preservar el poder adquisitivo de los jubilados y asegurarles un ingreso más adecuado frente al aumento del costo de vida.