

El financiamiento al transporte concentró 35% de la cartera total por tipo de activo en 2025, y podría elevar su participación a 40% en 2026, con un saldo cercano a MXN$ 112 mil millones, lo que lo convertiría en el principal componente del financiamiento productivo en México, estimó la Asociación Mexicana de Sociedades Financieras de Arrendamiento, Crédito y Factoraje (AMSOFAC).
Alberto Martínez, presidente de la Asociación Mexicana de Sociedades Financieras de Arrendamiento, Crédito y Factoraje, explicó a El Cronista que el dinamismo respondió a una mayor demanda logística asociada al comercio electrónico y al nearshoring, así como a la renovación de flotas y la expansión de redes de distribución regional.
“El crecimiento estimado responde en mayor medida a renovación de flotas y ampliación de capacidad instalada, particularmente en vehículos utilitarios y equipo especializado”, señaló.
Añadió que también hubo un componente relevante de sustitución tecnológica para mejorar la eficiencia de combustible y reducir costos operativos.
Crecimiento productivo, no defensivo
Martínez detalló que, aunque el capital de trabajo vía factoraje mostró crecimiento, el principal impulso provino de inversión en activos productivos, lo que reflejó una expansión estructural del sector.
Este comportamiento, dijo, estuvo vinculado a la consolidación de cadenas productivas y al fortalecimiento de la logística regional, en un contexto de mayor actividad industrial.
Tasas marcarán el ritmo en 2026
Para 2026, el entorno financiero será determinante. El presidente de AMSOFAC advirtió que las tasas de interés aún representaron un reto; sin embargo, anticipó una tendencia gradual a la baja.
“Si bien el costo financiero aún es relevante, esperamos que durante el transcurso del año continúe una tendencia gradual a la baja, lo que beneficiaría directamente a nuestros clientes, que en su mayoría son pequeñas y medianas empresas”, afirmó.
Un escenario de tasas más accesibles fortalecería la capacidad de inversión en renovación y expansión de flotas, especialmente entre PyMEs transportistas.
Añadió que el sector también enfrentó desafíos en materia de infraestructura y seguridad, aunque consideró que estos impulsaron procesos de modernización y profesionalización.
Logística gana terreno en la cartera
En la composición del portafolio, el segmento de maquinaria aumentó su participación de 12% a 13%, mientras que el automotriz se mantuvo estable.
A juicio del dirigente, esto reflejó una consolidación del financiamiento hacia activos ligados a logística, cadenas productivas y eficiencia operativa.
“Más que una reorientación abrupta, observamos una consolidación del financiamiento hacia activos que elevan productividad y conectividad regional, especialmente en sectores industriales y de distribución”, señaló.
Más coordinación para fortalecer a las PyMEs
De cara a 2026, la Asociación buscará una coordinación más estrecha con autoridades y otros actores financieros para facilitar el acceso de las pequeñas y medianas empresas transportistas a esquemas como arrendamiento, crédito y factoraje.
“Nuestro objetivo es simplificar procesos, ampliar opciones de financiamiento y dar certidumbre regulatoria, de modo que el transporte mexicano tenga herramientas reales para crecer y competir”, subrayó.















