

En el marco del ejercicio 2026, el régimen fiscal aplicable a los pensionados en México continúa privilegiando la protección del ingreso durante el retiro. Este esquema se sustenta en el artículo 93 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta (LISR) y es aplicado por el Servicio de Administración Tributaria (SAT).
De acuerdo con esta disposición, los ingresos derivados de pensiones, jubilaciones o haberes de retiro están exentos del pago del ISR, siempre que no superen un límite establecido en 15 veces el valor diario de la Unidad de Medida y Actualización (UMA). En la práctica, este límite resulta elevado como para que la mayoría de los beneficiarios del IMSS y del ISSSTE no enfrenten retenciones fiscales.

Es importante tener en cuenta que este parámetro es temporal, ya que el valor de la UMA se actualiza de forma anual en febrero. Por ello, hay dos referencias distintas para el cálculo de la exención.
Cambios de la UMA en 2026
Desde el 1 de febrero, entró en vigor el nuevo valor determinado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Este ajuste puede resultar determinante para quienes perciben ingresos cercanos al límite, ya que una variación puede cambiar su situación fiscal de un mes a otro.
Uno de los errores más comunes entre los pensionados tiene que ver con la percepción de diferentes asistencias económicas. En esta línea, el SAT es claro: la exención de 15 UMA’s no se aplica por cada pensión de manera individual, sino sobre el total mensual de ingresos por concepto de retiro que reciba una persona.
Para evitar problemas se sugiere sumar todas las pensiones -ya provengan de instituciones públicas o privadas- y comparar el monto acumulado con el tope vigente para determinar si existe obligación de pagar ISR.
Beneficios de la UMA para jubilados y pensionados de México
Desde este mes, el aumento se traduce en un beneficio directo para los pensionados con ingresos más elevados. Con una unidad mensual estimada en 3,566.22 pesos, el límite de exención alcanza aproximadamente los 53,493.30 pesos mensuales.
Esto implica que cualquier jubilado que reciba una cantidad igual o inferior a ese monto quedará completamente exento del ISR y recibirá su pensión íntegra. Para quienes superen el límite, el sistema fiscal opera bajo un principio de progresividad: solo la parte que exceda el monto exento estará sujeta a impuestos.















