Fiscales federales de Estados Unidos acusaron a un operador de préstamos respaldados con acciones, que afirmaba tener vínculos con la dinastía Astor de la Edad de Oro estadounidense, de encabezar un fraude por u$s 450 millones.

Una acusación revelada este martes (5 de mayo) sostiene que Val Sklarov, un estadounidense nacido en Ucrania, dirigía una empresa con la marca “Astor” que prometió un préstamo en efectivo a una víctima no identificada, luego de inducirla a entregar como garantía cientos de millones de dólares en acciones que posteriormente fueron vendidas.

El caso surge meses después de que el Financial Times publicara una investigación sobre una disputa entre el multimillonario mexicano Ricardo Salinas Pliego y Sklarov.

La acusación, presentada el 30 de abril en el Distrito Sur de Nueva York, coincide con las denuncias que Salinas hizo al FT sobre el negocio de Sklarov.

Astor Asset Management prometió en julio de 2021 a Salinas, cuyo Grupo Salinas tiene intereses en medios, telecomunicaciones, banca y retail, un préstamo en efectivo de hasta u$s 150 millones respaldado con acciones de su empresa Elektra valuadas en aproximadamente el triple de esa cifra.

Los fiscales señalaron que los materiales de marketing del supuesto prestamista invocaban el nombre y la fortuna de la familia Astor de la Edad de Oro, así como la figura de John Jacob Astor. También afirman que Sklarov se hacía pasar por “Gregory Mitchell”, director general de la compañía. El FT revisó materiales con afirmaciones similares.

Los fiscales alegan que la “Víctima-1” aceptó el acuerdo de préstamo con Astor bajo el entendido de que sus acciones no serían vendidas ni transferidas salvo en caso de incumplimiento del préstamo. Según la acusación, Astor transfirió las acciones a cuentas de custodia “según las instrucciones” de Sklarov.

“Ese tipo tomó mis acciones, las vendió y luego me dio el dinero como préstamo”, dijo Salinas al FT, quien solicitó el crédito para comprar bitcoin. “Dios mío, eso es lo peor que puede pasar”.

Sklarov negó las acusaciones de Salinas y respondió: “Definitivamente no me considero un estafador, pero hay un dicho: ‘Se necesita ser uno para reconocer a otro’”.

En lugar de conservar las acciones como garantía, los fiscales aseguran que Sklarov y otros involucrados las vendieron poco después de que fueran depositadas en las cuentas de custodia.

Los pagos del préstamo a la víctima habrían sido financiados con recursos obtenidos de la venta de las propias acciones de la víctima, mientras que “cientos de millones de dólares” restantes fueron retenidos por el esquema, según los fiscales.

Un reporte forense encargado por el equipo legal de Salinas y compartido con el FT estimó que aproximadamente u$s 229 millones obtenidos por la venta de acciones de Elektra terminaron en manos de Sklarov y personas relacionadas, a través de una red de empresas offshore. Otros 88 millones de dólares permanecen sin localizar.

Sklarov dijo al FT que el reporte forense fue elaborado por “alguna ama de casa que Salinas encontró en un callejón”. El informe fue preparado por StoneTurn, una firma internacional integrada por especialistas financieros y legales.

La acusación estadounidense sostiene que representantes de Astor aseguraron reiteradamente a la víctima que sus acciones estaban protegidas, incluso durante una reunión en Manhattan en noviembre de 2023. En junio de 2024, una carta sin firma del departamento de “operaciones” de Astor afirmó por primera vez que la empresa tenía derecho irrestricto para vender las acciones, y otra carta en julio de 2024 notificó un supuesto incumplimiento, aparentemente para justificar las ventas.

Los fiscales afirman que la víctima descubrió posteriormente que la gran mayoría de las acciones ya habían sido liquidadas y que más tarde identificó las verdaderas identidades detrás de los alias utilizados por Sklarov y otros participantes en el presunto esquema.

La acusación señala que la víctima nunca recuperó las acciones.

Salinas mantiene una demanda civil contra Sklarov ante el Tribunal Superior de Londres, aunque reconoció al FT que las posibilidades de recuperar sus acciones de Elektra eran inciertas. “Si esto no se detiene”, dijo Salinas, “no seré el último”.

De acuerdo con documentos judiciales públicos, Sklarov y compañías vinculadas a él han sido acusados de participar en casos de fraude que suman al menos mil millones de dólares en distintas jurisdicciones. Él ha calificado esas acusaciones como “tristes noticias falsas”.

No es la primera vez que Sklarov enfrenta cargos por fraude. En la década de 1990 se declaró culpable de un fraude a Medicare por 18 millones de dólares.

Un portavoz de Salinas afirmó que el empresario recibió con satisfacción la acusación y que tiene “plena confianza y respeto por el sistema de justicia penal de Estados Unidos”, además de que seguirá “plenamente disponible para cooperar con el Departamento de Justicia según sea necesario”.

Sklarov no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.