

Tras un 2025 marcado por contrastes —entre choques climáticos y un consumo presionado—, Coca-Cola FEMSA (KOF) ya traza su hoja de ruta para 2026. La embotelladora apuesta por una estrategia de portafolio más agresiva, con foco en bebidas sin azúcar, donde Sprite emerge como uno de los principales motores de crecimiento.
Bajo una postura de “optimismo prudente”, la compañía busca capitalizar el cambio en los hábitos del consumidor hacia opciones de bajas calorías, incluso cuando el consumidor decide cambiar la “Coca-Cola roja” por opciones más ligeras.
En entrevista con El Cronista, Allan Muñoz, director de Tesorería y Finanzas Corporativas, explicó que esta migración ya está abriendo nuevos nichos de mercado.
“El crecimiento en productos sin azúcar sigue siendo pequeño en términos comparables, pero la velocidad a la que avanzan nos hace pensar que ganarán cada vez mayor relevancia”, señaló.
El caso más representativo es Sprite Sin Azúcar. En Brasil —mercado que funge como punta de lanza en esta transición— el producto registró un crecimiento superior al 90% en apenas un año.
La tendencia, sin embargo, no se limita a ese país. En México, aunque los volúmenes aún son relativamente bajos, la trayectoria es similar, lo que refuerza la apuesta de la compañía por este segmento.
La estrategia comercial se complementa con herramientas digitales. La plataforma Juntos+ ha contribuido a elevar la participación de mercado, según ha señalado previamente el director general, Ian Craig.
Inversión millonaria de Coca-Cola Femsa en 2026
Este reposicionamiento ocurre en un entorno desafiante. El incremento en el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) añade presión al negocio; no obstante, la empresa prevé un crecimiento en 2026 “ligeramente superior” al del año previo.
Al cierre del cuarto trimestre de 2025, KOF registró una caída de 0.9% en volúmenes en México —su principal mercado, que concentra cerca del 49% del total—. La debilidad fue compensada por el desempeño en Centroamérica y Sudamérica.
El balance para 2026 descansa en una expectativa de mejora macroeconómica. El año pasado estuvo marcado por factores exógenos, como lluvias y temperaturas atípicamente frías, que afectaron el consumo.
De cara a este año, la compañía confía en que un mayor dinamismo económico impulse el gasto de los hogares y, con ello, sostenga los volúmenes. En línea con esta visión, mantendrá un nivel de inversión cercano al 8.2% de sus ingresos, equivalente a unos 23,900 millones de pesos.
El Mundial de Fútbol 2026, catalizador de consumo
El Mundial de Fútbol 2026 se perfila como uno de los principales impulsores comerciales del año. Para capitalizarlo, Coca-Cola Femsa desplegará una estrategia en dos frentes.
Por un lado, la digitalización del canal tradicional. A través de su plataforma Juntos+, la empresa atiende a más de 800,000 clientes en México, con el objetivo de fortalecer su portafolio y programas de lealtad.
“Estar presentes en los puntos de venta y en momentos clave de consumo nos permite capturar oportunidades como el Mundial”, explicó Muñoz.
El segundo eje es la apuesta por envases retornables. En un contexto donde el consumidor prioriza el gasto, la compañía reforzará las opciones de menor precio.
“El envase retornable permite mantener e incluso incrementar volúmenes, porque ofrece una alternativa más accesible frente a presentaciones desechables”, mencionó.















