Los especuladores contra el peso mexicano en el mercado de futuros de Chicago acumularon seis semanas consecutivas reduciendo sus apuestas alcistas, en medio del aumento de la aversión global al riesgo y la escalada de la guerra en Medio Oriente.

Las posiciones netas largas no comerciales sobre el peso cerraron en 77,043 contratos durante la semana del 25 de febrero al 3 de marzo, lo que implicó una reducción de 5,837 contratos frente al periodo previo, según datos recopilados por Bloomberg, cada uno por 500,000 pesos. Esta cifra representa su nivel más bajo desde el 21 de octubre de 2025.

De acuerdo con Janneth Quiroz, economista en jefe de Grupo Financiero Monex, durante el periodo se observó un cambio en el posicionamiento de los inversionistas.

“Se presentó un aumento marginal de 0.4% en las posiciones largas (apuestas a favor de una apreciación del peso), mientras que las posiciones cortas repuntaron 14.7%, reflejando una mayor cautela del mercado”, explicó.

Guerra en Medio Oriente presiona al peso

La estratega explicó que el peso mexicano se presionó se tras el repunte de tensiones en la guerra en Medio Oriente, lo que impulsó la búsqueda de activos refugio como el dólar y generó salidas de capital de divisas emergentes.

En ese contexto, el tipo de cambio registró una depreciación de 3.12% durante el periodo, al pasar de 17.1651 a 17.7018 pesos por dólar, según cifras de Bloomberg.

El movimiento estuvo acompañado por un fortalecimiento generalizado del dólar, que avanzó 1.38% en el mismo lapso.

Analistas de Banco Base coinciden en que el debilitamiento del peso mexicano responde al aumento de la aversión global al riesgo, en un entorno donde no hay señales de una pronta resolución del conflicto.

“La depreciación del peso se debe a un aumento de la aversión al riesgo global, pues no hay señales de que la guerra en Irán pueda terminar pronto”, indicaron en una nota.

Petróleo, dólar y tensión geopolítica

El inicio del año ha estado marcado por episodios de volatilidad en los mercados; sin embargo, la escalada del conflicto —tras ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán— elevó los precios del petróleo.

Esta semana, analistas de Barclays revisaron al alza su previsión para el crudo y estimaron que podría alcanzar los 100 dólares por barril si la guerra continúa intensificándose.

Aunque hacia el jueves los mercados mostraban cierta recuperación, nuevos ataques con misiles y drones por parte de Irán contra países del Golfo Pérsico —incluidos Arabia Saudita, Kuwait y Baréin— reactivaron la cautela de los inversionistas.

La respuesta de Estados Unidos e Israel con bombardeos sobre Teherán elevó nuevamente la incertidumbre global.

Como resultado, los metales refugio reaccionaron al alza este viernes donde el oro subió 2.02% y la plata 1.78%.

En paralelo, el tipo de cambio alcanzó un máximo de 17.9144 pesos por dólar durante la jornada y posteriormente cerró en 17.8004 pesos por dólar, de acuerdo con datos de Bloomberg.

Riesgo de depreciación hacia los 20 pesos

Quiroz advirtió que, mientras persistan las tensiones geopolíticas, la demanda de dólares como activo refugio seguirá presionando a las divisas emergentes.

“En tanto persistan las tensiones entre Estados Unidos e Irán y los inversionistas continúen demandando dólares como refugio, las monedas emergentes podrían mantenerse bajo presión”, señaló.

Bajo un escenario de mayor escalada de la guerra en Medio Oriente y precios del petróleo más altos, analistas de Banco Base estiman que el tipo de cambio podría acercarse a los 20 pesos por dólar.

Esto implicaría una depreciación potencial de 12.3% respecto al nivel de cierre registrado el 6 de marzo.