Un párroco de Cuautlapan se convirtió en un agente de cambio y en promotor del zero waste (cero desperdicio). En su localidad, situada en el municipio de Ixtaczoquitlán, en el estado mexicano de Veracruz, cerca de Orizaba, levantó la mano para ayudar a su comunidad a gestionar sus residuos. Nestlé lo capacitó en temas de economía circular y reciclaje.
“Pónganme un centro de acopio aquí en mi iglesia”, dijo el párroco, recuerda Carlos Becerra, gerente de asuntos corporativos y creación de valor compartido de Nestlé. El directivo compartió que el párroco veracruzano les dijo a los feligreses que si no llevaban dinero para el diezmo llevaran aluminio, pet, plástico separado y lavado.
“El padre se volvió un acopiador y reciclador de material; en un año de trabajo en este centro de acopio, pudo impermeabilizar su iglesia como él quería”, agregó Becerra. Esta es sólo una anécdota de cómo Nestlé ha involucrado a la comunidad para construir un mundo con menos basura.
Nestlé enfoca sus acciones sustentables donde tiene operaciones industriales, siendo sus estados prioritarios: Estado de México, Veracruz (Coatepec, Ixtaczoquitlán, Orizaba), Chiapas (Chiapa de Corzo), Jalisco (Ocotlán, Chapala) y Puebla.
En 2020, la compañía lanzó su “Net Zero Roadmap”, que define el camino para alcanzar las cero emisiones netas de gases de efecto invernadero para el año 2050.
El plan no solo se limita a las operaciones internas, es decir, en fábricas y producción, sino que busca acelerar acciones en toda la cadena, incluyendo empaques y el apoyo a proveedores para reducir su impacto ambiental.
Nestlé lleva a cabo acciones en varios ejes al mismo tiempo. Su objetivo va más allá de reducir su impacto en CO2. La meta para 2025 fue reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en un 20% y en un 50% para el 2030, tomando como base los niveles de 2018.
La compañía suiza también tiene proyectos para limpiar cuerpos de agua. Actualmente están limpiando el Cañón del Sumidero en Chiapas. Carlos Becerra menciona el Cañón del Sumidero como un ejemplo crítico de los desafíos que enfrenta la gestión de residuos en México, específicamente sobre cómo los desechos terminan en ecosistemas protegidos debido a fallas en la cadena de recolección local.
“Hoy el Cañón del Sumidero, que es un parque nacional protegido, tiene una ‘isla’ de basura que se genera porque la gente, pues no tiene otro lugar donde poner sus residuos, llueve, los arrastra el río y terminan en el Cañón del Sumidero”, lamentó Becerra.
El directivo dijo que en el Cañón del Sumidero están sacando alrededor de 2,300 toneladas de residuos anualmente. De esta cantidad, el 70% son residuos de tala y de la agricultura y el otro 30% es de plásticos flotantes.
“Un descubrimiento muy grande es que gran cantidad de esos plásticos flotantes son empaques de agroquímicos. Entonces, firmamos un convenio con Campo Limpio, una organización que nos está ayudando a hacer campañas en nuestras zonas de abastecimiento de café, de cacao, de maíz, de trigo, de todos los abastecimientos que tenemos para asegurar el reciclaje de estos envases antes de que lleguen al río”, detalló el directivo.
Roadmap hacia el ‘zero waste’
Uno de los problemas del origen de los residuos es que las personas no saben cómo manejarlos. Bajo ese entendido, Becerra compartió que crearon un traductor de residuos “que te ayuda a tres cosas muy simples: saber qué tienes en la mano, consejos básicos de cómo acopiarlo y un mapa de los centros de acopio más cercanos”.
Esta iniciativa llamada Trash Later fue creada en colaboración con la empresa de reciclaje Ecolana en 2021.
Becerra considera que hay que ir un paso atrás, desde el diseño de los empaques, que permita reciclar con mayor facilidad. El 99.2% de los empaques de Nestlé ya cumplen este criterio. El objetivo es que el diseño facilite que el consumidor sepa de qué está hecho el material y cómo integrarlo a la economía circular.
El directivo detalló que la reducción de materiales en los empaques es una parte fundamental de su primer pilar de estrategia de empaques sustentables, denominado “Fit for Purpose” (diseñado para su propósito).
Becerra compartió que han dejado de producir empaques “inflados” o excesivamente grandes para ahorrar material. Y ejemplificó que en el caso del agua Santa María se ha reducido el calibre del plástico al mínimo posible, incluyendo el uso de tapas más pequeñas.
Mediante el rediseño de empaques y la reducción de calibres Nestlé ha logrado una disminución de 8,000 toneladas de plástico. En México además, la empresa presume más de 110,000 toneladas de residuos recolectados y procesados.
Otra iniciativa de Nestlé es reemplazar plásticos por otras alternativas, especialmente en accesorios o componentes pequeños. Por ejemplo, las cucharas de las fórmulas infantiles, que anteriormente eran de plástico, ahora se fabrican de papel.
“Todo aquello que ponemos en punto de venta está diseñado para ser reciclado o ser reutilizado”, señaló Becerra.
Incluso están trabajando en un piloto para reutilizar envases a escala global. En el caso del café están piloteando sistemas para que el consumidor no tenga que comprar un envase nuevo cada vez. Además, Nestlé está probando máquinas para que los clientes compren la cantidad exacta que necesiten (por ejemplo, 100g en lugar de 500g) usando el mismo envase.
Una fiesta cero residuos
Como parte de sus acciones para promover un mundo sin residuos. Becerra compartió los planes de Nestlé para la Fiesta de los Parachicos en Chiapa de Corzo (la cual es considerada Patrimonio de la Humanidad).
Se trata de una celebración de gran relevancia cultural, pero que representa un reto ambiental mayúsculo, pues en tan sólo 15 días de fiesta en enero, se generan cerca de 70 toneladas diarias de residuos.
El objetivo de Nestlé es trabajar con los líderes de las comparsas (parachicos, chiapanecas y chuntaes) y las familias que heredan la tradición (priostes) para lograr que en enero de 2027 sea la primera fiesta patronal cero residuos del país.
Buscan que los ingresos obtenidos por la venta de los residuos recolectados (limpios y ordenados) se utilicen para reducir los costos de la misma fiesta patronal.
“El objetivo que tenemos para enero del 2027 es lograr la primera fiesta patronal cero residuos del país… Es un gran reto y (queremos) que esto se pueda replicar en cuantas fiestas patronales tenemos en México”, finalizó el directivo.