

Los cupones de descuento están dejando atrás su formato tradicional en papel para convertirse en una herramienta que impulsa la adopción de pagos digitales en México, afirmó Álvaro Vértiz, socio director de DGA Group para Latinoamérica y el Caribe, quien explicó que estas promociones funcionan como una puerta de entrada para que más consumidores se integren al ecosistema financiero digital.
Lo que durante décadas fue un recorte en periódicos, revistas o folletos hoy se transformó en códigos digitales, vales electrónicos, cashback y promociones que se activan desde aplicaciones móviles, plataformas de comercio electrónico o billeteras digitales.
“Yo sí creo que tienen un efecto de puerta de entrada a la digitalización. Esta gente que todavía utiliza el efectivo, la realidad es que cuando adopta este tipo de cupones digitales, códigos o vales digitales empieza a generarles un hábito”, explicó Vértiz.
De acuerdo con el especialista, el uso de estos instrumentos obliga a los consumidores a interactuar con aplicaciones, páginas web o plataformas móviles, lo que gradualmente los acerca a otras herramientas financieras digitales.
“La gente necesita abrir una app, una página y se acaba utilizando muchas veces el celular como puerta de entrada”, añadió.
Cupones que impulsan el comercio electrónico
La digitalización de las promociones también se ha convertido en un incentivo relevante para el comercio electrónico.
Según datos de la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO), las promociones y cupones digitales se encuentran entre los principales incentivos de compra para los consumidores que adquieren productos por internet.
En ese mismo entorno, las billeteras digitales ya pueden representar hasta 28% de las transacciones dentro del comercio electrónico en México.
Este cambio ha llevado a que los cupones dejen de ser únicamente una herramienta de marketing para convertirse en un mecanismo que impulsa el uso de plataformas de pago digital, fintech y aplicaciones de compra.
De los vales al ecosistema digital
El fenómeno también se observa en instrumentos que históricamente se entregaban en formato físico, como los vales de despensa o de gasolina, que cada vez más operan en plataformas digitales.
“Si te vas, por ejemplo, al esquema de vales de despensa o de gasolina por vías digitales, también lo que te generan es prácticamente esta forma de empezar a operar por vía digital y ya no a raíz de dinero en efectivo”, explicó Vértiz.
Incluso productos como las tarjetas de regalo, que pueden comprarse con efectivo en supermercados o tiendas de conveniencia, terminan funcionando como un puente entre el dinero físico y el sistema digital.
“Acaban logrando lo que muchas veces es muy complicado hacer, que es integrar el efectivo a una tarjeta y por lo tanto digitalizar ese dinero”, comentó.
Promociones que ahora generan datos
Además de incentivar el consumo, los cupones digitales permiten a empresas, plataformas fintech y comercios obtener información más precisa sobre los hábitos de compra de los usuarios.
A diferencia del cupón tradicional, las promociones digitales permiten medir en tiempo real quién las utiliza, con qué frecuencia, en qué productos y a través de qué método de pago, lo que abre la puerta a campañas más personalizadas.
En ese contexto, los descuentos dejaron de ser solo un incentivo puntual de compra para convertirse en parte de una estrategia más amplia dentro del ecosistema de pagos digitales, donde bancos, fintech y comercios buscan atraer y retener usuarios.
La evolución de los cupones desde los recortes de papel hasta los descuentos activados desde el celular, refleja cómo incluso herramientas tradicionales del comercio están siendo transformadas por la digitalización del consumo.















