

La inteligencia artificial ya dejó de ser una tecnología en etapa de experimentación para las empresas, pero el reto ahora está en convertir las ideas en resultados que puedan medirse. Ese es el espacio que Tata Consultancy Services (TCS) y Google Cloud buscan atender con la apertura del Gemini Experience Center en Ciudad de México, el segundo de la compañía en América Latina y el noveno a nivel mundial.
El centro funcionará como un espacio de coinnovación en el que las compañías podrán partir de problemas reales de negocio, identificar oportunidades de aplicación de IA, diseñar casos de uso y construir prototipos para posteriormente llevarlos a producción.
“En México el principal reto que vemos es que muchas empresas tienen cientos de ideas que están relacionadas con inteligencia artificial, pero son pocas las que logran convertirlas realmente en resultados de negocio”, explica Jorge Pontón, experto en IA de TCS México y co-líder del Centro de Excelencia de IA, IA Generativa y Datos para América Latina, en entrevista con El Cronista.
La apuesta busca reducir precisamente el tiempo entre la experimentación y la implementación. De acuerdo con Pontón, los aceleradores desarrollados por TCS y las capacidades de Google Cloud permiten que procesos que antes podían tomar meses puedan resolverse en semanas.
“Las personas pueden trabajar en dos o tres proyectos en meses. Ya esto lo resolvemos en semanas”, señala el especialista, quien añade que el cambio no se limita a incorporar asistentes de IA, sino que implica transformar procesos completos dentro de las organizaciones.

El Gemini Experience Center cuenta con más de 3,000 agentes de IA desarrollados por TCS con Gemini Enterprise y contempla casos como evaluación inteligente de procesos, investigación de fraude para instituciones financieras, procesamiento automatizado de reclamaciones de seguros y aceleración de datos mediante IA generativa.
Para las empresas, el abanico de aplicaciones incluye asistentes empresariales, automatización documental, análisis inteligente de información y generación de contenido, además de aplicaciones de IA agéntica capaces de ejecutar procesos completos. También contempla atención automatizada a clientes, gestión de incidentes relacionados con ciberseguridad y modernización de plataformas de datos.
TCS ya trabaja con empresas de sectores como servicios financieros, manufactura, retail y salud, industrias que forman parte de las áreas prioritarias del nuevo centro. El objetivo es que las soluciones se construyan a partir de las necesidades específicas de cada organización y no únicamente como demostraciones de tecnología.
“No es una sala de demos, no es un laboratorio tradicional, sino un espacio para cocrear”, dice Pontón. La diferencia, agrega, está en que los clientes pueden trabajar sobre sus propios problemas, validar los resultados y, si encuentran valor, avanzar hacia su implementación.
México como laboratorio para América Latina
La elección de México para ampliar esta red de centros también responde a su posición dentro de la región. TCS considera que la cercanía con Estados Unidos y Canadá, el impulso del nearshoring y la diversidad de industrias presentes en el país lo convierten en un mercado estratégico.
Pontón considera que el valor del centro también estará en desarrollar soluciones que respondan al contexto local y puedan posteriormente aprovecharse en otros mercados latinoamericanos.
“En México sí estamos construyendo algo distinto, una IA que entiende el contexto mexicano”, afirma.
Además de acelerar la adopción tecnológica, el centro incorpora una dimensión que empieza a ser crítica para las compañías: la gobernanza de la inteligencia artificial. El especialista señala que las empresas ya están enfrentando temas como seguridad, compliance, sesgos y las llamadas “alucinaciones” de los modelos, por lo que no necesariamente tienen que esperar a que exista una regulación formal para comenzar a establecer mecanismos internos de control.
Con presencia en México desde 2003, más de 260 clientes y una plantilla superior a 12,000 colaboradores, TCS busca que el nuevo centro fortalezca el papel del país como un punto de innovación tecnológica para América Latina.
En ese sentido, la relevancia del Gemini Experience Center no estará únicamente en mostrar qué puede hacer la IA, sino en ayudar a las empresas a responder una pregunta más difícil: cómo convertirla en productividad, eficiencia y valor tangible para el negocio.
















