

El ‘súper peso’ mexicano retrocedió ante la fortaleza del dólar en un entorno de mayores tensiones geopolíticas en Medio Oriente, lo que llevó a los especuladores en Chicago a cubrir sus apuestas y a moderar el posicionamiento negativo.
Al cierre de la semana del 13 de marzo, las posiciones netas largas no comerciales del peso se ubicaron en 73,811 contratos, frente a 77,043 la semana previa, una disminución de 3,232 contratos, de acuerdo con datos de Bloomberg. Cada contrato equivale a 500,000 pesos.
El ajuste reflejó una caída en las posiciones largas, que pasaron de 126,531 a 112,701 contratos. “Sugiere toma de utilidades y menor convicción en apuestas largas sobre el peso”, dijo Gerardo Ferreira, FX Risk Manager en Amius.
Las posiciones cortas también retrocedieron, en 10,598 contratos, para ubicarse en 38,890, “lo que apunta a una cobertura de apuestas bajistas y a una moderación en el posicionamiento negativo”, añadió el estratega.
Desde el máximo de 106,400 contratos registrados este año, las apuestas a favor de la apreciación del peso han disminuido 30.6%. Aunque el sesgo sigue siendo positivo, Ferreira señaló que el ajuste sugiere una postura más cautelosa por parte de los inversionistas.
Volatilidad expone fragilidad del ‘súper peso’
En lo que va de 2026, el peso ha mostrado mayor volatilidad. Tras cotizar en torno a las 17.20 unidades por dólar, la divisa se depreció nuevamente hacia el nivel de 18 por dólar, en un movimiento asociado principalmente a la fortaleza generalizada del índice dólar.
“El fortalecimiento previo del peso no respondía a factores idiosincráticos, sino a una depreciación amplia del dólar frente a otras divisas”, dijo Rodrigo Águila, senior market analyst en Multi Trading Market.
El peso mexicano es la decimocuarta moneda más líquida a nivel global, según el Banco de Pagos Internacionales, lo que la convierte en la más operada en América Latina y una de las principales entre mercados emergentes. Esta liquidez la hace especialmente sensible a cambios en el entorno global.
Águila advirtió que las presiones podrían intensificarse si se prolonga o escala el conflicto en Medio Oriente. Además, un posible recorte de tasas por parte de Banxico, en un contexto de desaceleración de la inflación, podría restar atractivo a la divisa en el corto plazo.
















