

El incremento de las pérdidas por catástrofes naturales responde principalmente a una mayor exposición de personas y bienes en zonas de riesgo, más que al cambio climático, aseguró José Manuel Athie, Head Property Treaty Underwriting para Latinoamérica de Swiss Re, quien advirtió que esta tendencia obligará a realizar ajustes en las sumas aseguradas y las primas para mantener la sostenibilidad del mercado.
En entrevista con El Cronista, el especialista explicó que, si bien existe una relación entre el cambio climático y el aumento de las pérdidas, este factor explica una parte menor del fenómeno.
“No más del 20% del incremento de las pérdidas catastróficas puede atribuirse al cambio climático. Gran parte responde al crecimiento de la exposición, la urbanización en zonas de riesgo, el aumento del valor de los activos y el encarecimiento de la construcción”, afirmó.
Añadió que el denominado “Súper Niño” no representa, por sí mismo, un factor que modifique el mercado reasegurador, ya que se trata de un fenómeno climático que ocurre de manera periódica.
“Este sería el cuarto Súper Niño en los últimos 40 años. No es un fenómeno nuevo ni necesariamente consecuencia del cambio climático”, señaló.
Ajustes para mantener un mercado sostenible
Athie explicó que el verdadero desafío para la industria consiste en reflejar el incremento de los costos de reconstrucción dentro de las coberturas.
“Si los costos de reconstrucción crecen 10, 20 o 30% por encima de la inflación general, eso tiene que reflejarse en las sumas aseguradas, en las tasas y en las primas. De lo contrario, llega un momento en que el mercado ya no alcanza a pagar los siniestros”, advirtió.
En ese sentido, comentó que Swiss Re ha fortalecido sus modelos de riesgo para anticipar escenarios futuros, dejando de depender únicamente de datos históricos y considerando variables como cambios en las temperaturas, la frecuencia de fenómenos meteorológicos y la evolución de las zonas urbanas.
México mantiene una amplia brecha de protección
El directivo señaló que México figura entre los países con mayor exposición a riesgos naturales debido a la combinación de terremotos, huracanes, inundaciones, sequías y heladas, aunque la penetración del seguro sigue siendo baja, especialmente entre personas y pequeñas empresas.
“Quienes buscan un seguro pueden encontrarlo, pero sigue existiendo una brecha de protección importante, particularmente en personas y pymes”, indicó.
Para reducir esa vulnerabilidad, consideró indispensable una estrategia conjunta entre aseguradoras, gobiernos y sociedad civil que combine mejores políticas de prevención, normas de construcción más resilientes, mayor educación financiera y productos de aseguramiento más accesibles.
“No es un problema que se resuelva únicamente creando nuevos productos. Es un desafío multidimensional que requiere colaboración entre todos los actores”, concluyó.













