La adopción de tecnologías digitales como inteligencia artificial, análisis de datos en tiempo real y gemelos digitales marcará la evolución de la gestión de proyectos de construcción en América Latina hacia 2026, afirmó la consultora Turner & Townsend, al advertir que la digitalización dejó de ser un diferenciador para convertirse en una condición necesaria para mejorar la eficiencia y la rentabilidad en el sector.
Guilherme Lombardo, Associate Director y Líder de Soluciones Digitales de Turner & Townsend, explicó que el principal reto para la región no es únicamente incorporar nuevas herramientas tecnológicas, sino estructurar modelos de gestión basados en datos confiables que permitan anticipar riesgos y tomar decisiones de forma predictiva.
“Las organizaciones que logren estructurar sus proyectos alrededor de datos confiables y procesos digitales tendrán mayor capacidad para mejorar la coordinación, reducir incertidumbre y elevar la productividad en proyectos cada vez más complejos”, señaló.
Datos en tiempo real para cerrar brechas operativas
La consultora indicó que uno de los principales desafíos en los proyectos de construcción en América Latina sigue siendo la desconexión entre la información generada en obra y la que se gestiona desde las oficinas.
Para cerrar esa brecha operativa, recomendó integrar datos de campo en tiempo real mediante el uso de drones, sensores y plataformas móviles.
Estas herramientas permiten capturar información durante la ejecución de las obras, mejorar la trazabilidad de costos, tiempos y calidad, así como reducir la incertidumbre en la toma de decisiones.
El objetivo es evolucionar hacia modelos de gestión basados en datos en tiempo real, en lugar de depender de reportes retrospectivos.
Inteligencia artificial para anticipar riesgos
Otro de los ejes de transformación será la adopción estratégica de inteligencia artificial. Lombardo señaló que, aunque el uso de esta tecnología crece a nivel global, su implementación en América Latina debe acompañarse de capacitación y de una mayor calidad de datos para maximizar su impacto.
“La inteligencia artificial puede ayudar a anticipar riesgos, optimizar cronogramas y fortalecer la toma de decisiones, pero su valor real está en complementar el criterio técnico de los equipos, no en sustituirlo”, explicó.
De esta forma, la IA permitirá analizar grandes volúmenes de información para detectar posibles desviaciones en costos o tiempos antes de que se materialicen durante el desarrollo de los proyectos.
Gemelos digitales avanzan hacia activos inteligentes
La tercera tendencia clave es la expansión del uso de gemelos digitales o Digital Twins, que permiten crear representaciones virtuales dinámicas de proyectos y activos físicos para monitorear su desempeño en tiempo real.
De acuerdo con la consultora, países como Brasil, México, Chile y Colombia ya comenzaron a implementar estas herramientas con resultados positivos en previsibilidad y control de costos.
El siguiente paso será integrar estas plataformas con tecnologías como Internet de las Cosas (IoT), modelado de información de construcción (BIM 5D) y analítica avanzada, con el objetivo de gestionar activos de manera inteligente a lo largo de todo su ciclo de vida.
Tecnología aplicada en proyectos complejos
Turner & Townsend señaló que la digitalización también avanza a través de soluciones tecnológicas aplicadas directamente en obra.
Un ejemplo es QuanTTum, una herramienta que utiliza escaneos LiDAR comparados con modelos digitales para detectar desviaciones en tiempo real y optimizar tanto costos como cronogramas en proyectos complejos.
La consultora concluyó que, hacia 2026, la industria de la construcción en América Latina estará cada vez más definida por su capacidad para integrar datos, automatizar procesos y anticipar escenarios.
Más allá de la tecnología, el cambio más relevante será cultural, ya que las organizaciones que prioricen la transparencia, la gestión de riesgos y la toma de decisiones basada en datos serán las que lideren un mercado cada vez más competitivo y digitalizado.