La cadena de cines, Cinépolis, obtuvo un financiamiento sin garantía por u$s 380 millones de dólares a un plazo de siete años para financiar la apertura de nuevos cines, la renovación de complejos existentes y su transformación digital, en una operación que vincula el crecimiento de la compañía con compromisos sociales y ambientales.
El crédito es liderado por la Corporación Financiera Internacional (IFC, por sus siglas en inglés), organismo del Grupo Banco Mundial, y cuenta con la participación de BBVA México, Banamex, BanBajío y Scotiabank México.
La operación destaca porque, de acuerdo con un comunicado difundido por la IFC, es el primer préstamo vinculado a la sostenibilidad de este tipo en las industrias creativas de América Latina. El financiamiento contempla objetivos relacionados con una mayor participación de mujeres en puestos de liderazgo y la eficiencia operativa de los cines.
“Más allá de diversificar las fuentes de fondeo de la compañía y extender el perfil de vencimiento de su deuda, este financiamiento vincula nuestro crecimiento con compromisos que son relevantes para nuestro negocio: más mujeres en puestos de liderazgo y cines más eficientes”, afirmó Alejandro Ramírez, director general de Cinépolis en un comunicado.
El directivo agregó que los recursos también contribuirán a crear oportunidades para los jóvenes y a mantener las inversiones en producciones locales.
El impacto en el empleo y la industria audiovisual
La inversión prevista tendrá efectos más allá de la operación de las salas. La IFC estima que los proyectos generarán cientos de empleos directos, muchos de ellos como primera experiencia laboral para jóvenes, que se sumarán a las más de 34,000 personas que Cinépolis emplea en todo el mundo.
También se esperan nuevas oportunidades laborales indirectas en la cadena de valor audiovisual, que abarca desde la producción y distribución de películas hasta los servicios técnicos y creativos que participan en su realización.
La exhibición cinematográfica es uno de los principales canales de monetización del contenido audiovisual, ya que los ingresos de taquilla contribuyen a sostener la actividad de productores, distribuidores y otros participantes de la industria.
En ese contexto, la escala de Cinépolis le permite conectar distintas etapas del negocio cinematográfico y facilitar que las producciones locales lleguen a un público más amplio. La actividad también genera demanda para proveedores y profesionales como técnicos, especialistas en efectos visuales, maquillistas y empresas de servicios.
“Este financiamiento vinculado a la sostenibilidad demuestra cómo los instrumentos financieros innovadores pueden apoyar el crecimiento y el empleo inclusivo, al tiempo que generan mejores resultados ambientales y sociales”, señaló Sanaa Abouzaid, directora de división de la IFC para México, Centroamérica y República Dominicana.
La ejecutiva destacó que la operación busca fortalecer el ecosistema de empresas y trabajadores que participan en las industrias creativas.
Cinépolis, empresa mexicana fundada en 1971 en Morelia, Michoacán, opera más de 6,800 pantallas en 18 países. En 2025 recibió a más de 250 millones de espectadores en todo el mundo.
Silvergreen Capital actuó como asesor financiero exclusivo de la compañía en la operación.