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La Secretaría de Hacienda inició el 1 de abril con la ruta para definir el presupuesto del año pasado, pero especialistas del sector financiero coinciden en que la dependencia tiene una visión con un sesgo optimista, lo que puede afectar las finanzas públicas para este año y el siguiente.

Edgar Amador Zamora Torres, secretario de Hacienda, en la Reunión Plenaria de Banamex 2026.Cortesía Secretaría de Hacienda

Por una parte, el área de Estudios Económicos de Banamex señaló que los Precriterios Generales de Política Económica de 2027 la secretaría a cargo de Edgar Amador Zamora Torres mantiene un estimado de crecimiento de 2.3% para este año, lo que supera el consenso de los analistas, quienes esperan un alza de 2.3% del Producto interno Bruto (PIB) para 2026.

“Es muy poco probable que se alcancen estos supuestos de los Precriterios de Política Económica. Un crecimiento entre 1.8% y 2.8% asumiría que la economía mexicana se está acelerando, cuando en realidad es muy posible que veamos una contracción. Y es más inconsistente que esperan que la economía de Estados Unidos se desacelere, pero que la economía de México se acelere todavía más”, dijo Gabriela Siller, directora de Análisis Económico de Banco Base.

La discrepancia se repite en la expectativa de crecimiento para el año entrante: mientras Hacienda espera un alza de 2.4%, el consenso de analistas prevé 1.8%.

Banamex estima que para que se acelere la economía este año y el siguiente deberían suceder los siguientes escenarios: el primero de ellos es un incremento en la inversión privada, mientras las empresas se adaptan al nuevo entorno regulatorio y se disipe la incertidumbre por la revisión del TMEC.

En segundo término, el consumo interno y las exportaciones deben fortalecerse, a lo que se suma el inicio de las inversiones estimados en el Plan de Inversión en Infraestructura; los efectos multiplicadores del Plan de Vivienda para el Bienestar; el impulso adicional derivado del Mundial de Futbol y el crecimiento en la refinación de petróleo.

Sin embargo, el banco advierte que para 2027 habrá un tijeretazo significativo en el gasto público, equivalente a 1.6 puntos porcentuales del PIB, pero Hacienda no reconoce los impactos en la actividad económica a partir de esta reducción.

Otro factor que puede jugar en contra de las estimaciones, es que la Secretaría de Hacienda prevé que la tasa de interés referencial del Banco de México se ubique en 6.25% al cierre de este año, y baje hasta 5.5% en 2027.

Esto va en contra de la estimación del consenso, que prevé una tasa referencial de 6.5% para el cierre de este año y el siguiente.

“Si bien estas proyecciones no deberían constituir presiones para disminuir la tasa de interés para la Junta de Gobierno de Banxico, al menos sí implican riesgos al alza para las estimaciones de la SHCP del costo financiero”, advierte Banamex.

Las consecuencias de los yerros en las estimaciones de Hacienda, dice Siller Pagaza, terminan reflejándose en un deterioro en el gasto público, como el que ya ocurrió este año, lo que genera como consecuencia un círculo vicioso que frena el crecimiento económico de México.

La deuda seguirá en aumento

Banamex advierte además que para 2027 Hacienda estima un déficit de 3.5% del PIB para el año que entra, lo que llevaría a una deuda neta de 55% del PIB.

“Considerando la dificultad económica y política (por compromisos de ley y el año de elecciones) de recortar el gasto en la magnitud propuesta por la SHCP, así como menores ingresos por un menor dinamismo de la actividad económica, anticipamos que para 2027 el balance tradicional se ubicaría en -4.1% del PIB y los Requerimientos Financieros del Sector Público en 4.6%”, dijo.

Este incremento implicaría una interrupción en la consolidación fiscal, que inició el año pasado.

Esto traería como consecuencia que el pago de la deuda y los intereses se vuelva más complicado y el país volvería a niveles muy altos de déficit, como ocurrió desde 2024.

Perder la consistencia en la trayectoria fiscal podría deteriorar de manera significativa la percepción de sostenibilidad de las finanzas públicas, disminuir los márgenes de maniobra ante choques y, en última instancia, elevar los riesgos para la evaluación de la calificación crediticia soberana.

Con base en este escenario, el banco espera que la deuda neta del país suba hasta 56.2% del PIB al cierre de 2027, 1.2 puntos por encima de la estimación de Hacienda.