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En México, 46% de las empresas familiares están en riesgo de no sobrevivir en el mediano plazo, pero tienen la solución en sus manos, de acuerdo con un reporte elaborado por IPADE Business School.

De acuerdo con el reporte “Nivel de progreso de las empresas familiares para lograr su continuidad y armonía”, los problemas centrales de este tipo de compañías son las malas prácticas, que incluyen la falta de institucionalización, profesionalización y la diversificación de liderazgos fuera de las familias.

La sucesión es uno de los principales problemas de las empresas familiares.Fuente: ShutterstockLee Charlie / Shutterstock

En este sentido, Ricardo Aparicio Castillo, profesor del área de Factor Humano y de Empresa-Familia, así como director del Centro de Investigación para Familias de Empresarios (CIFEM) del IPADE, advirtió que una de cada cinco empresas familiares tiene un nivel alto de riesgo de desaparecer en el mediano plazo.

El estudio refiere que apenas cuatro por ciento de las empresas participantes cuenta con un nivel adecuado de progreso en la institucionalización de su funcionamiento, mientras que la mitad tiene temas pendientes de resolver.

Dentro de este grupo, una tercera parte está a punto de ingresar a una zona de riesgo y apenas 7% podría avanzar a una situación favorable.

El problema de la sucesión

El estudio del Ipade menciona que las empresas difícilmente sobreviven al paso de las generaciones, debido a que 68% está en la primera generación, 23% en segunda generación y apenas 9% sobrevive hasta la tercera generción.

Esta última proporción es inferior al 11% registrado como referencia en las estadísticas mundiales.

Además, la mayor parte de los problemas de las empresas familiares -casi la mitad- se concentra en no determinar tiempos y procesos que permitan realizar una transición generacional ordenada, mientras que 43% tiene asuntos importantes que resolver.

A esto se suma que 32% de los líderes de las empresas tiene más de 60 años y prácticamente 98% de los liderazgos se concentran en las familias propietarias.

Además, cerca de 70% ejerce simultáneamente múltiples funciones relacionadas con la familia, la propiedad, el gobierno y la gestión.

Y en este mismo sentido, el especialista del Ipade advierte que la institucionalización representa el ámbito en el que hay mayor necesidad de trabajar, pues apenas 7% de las empresas cuenta con un orden institucional, mientras que 64% de ellas necesita acciones urgentes de orden, mientras que 29% presenta áreas de oportunidad.

“Institucionalizar una empresa familiar significa darle vida propia. Esto es, que su conducción no dependa de una o pocas personas, sino de órganos de gobierno que permitan asegurar la continuidad del proyecto empresarial. Los resultados muestran que este es uno de los principales temas pendientes para las familias participantes”, explicó Ricardo Aparicio Castillo.