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Aeroméxico, aerolínea mexicana comandada por Andrés Conesa, logró sortear dos de los mayores desafíos para la industria aérea durante el segundo trimestre. Por un lado, la caída temporal en la demanda por el Mundial de Futbol 2026 y el incremento en los precios del combustible tras la escalada del conflicto en Medio Oriente.

La aerolínea dijo que el torneo le restó alrededor de u$s24 millones en ingresos domésticos durante junio, debido a una menor actividad de los viajeros corporativos. Sin embargo, el impacto fue parcialmente compensado por una rápida recuperación de la demanda, la operación de vuelos chárter para selecciones nacionales y una estrategia comercial que le permitió trasladar parte del aumento en los costos del combustible a las tarifas.

“El impacto del Mundial sobre nuestros ingresos domésticos en junio fue de alrededor de US$24 millones”, dijo el director general de Aeroméxico, Andrés Conesa, durante la conferencia con analistas. Pese a ello, añadió que la compañía registró el mejor junio de su historia y alcanzó un récord de ingresos para un segundo trimestre.

Para enfrentar la menor demanda durante los partidos de la Selección Mexicana, Aeroméxico ajustó su capacidad en algunas rutas nacionales para evitar vuelos con baja rentabilidad. Al mismo tiempo, aprovechó el torneo para operar decenas de vuelos chárter que trasladaron selecciones entre México, EE.UU. y Canadá.

Los resultados mostraron un entorno operativo más complejo. Durante el segundo trimestre, los ingresos crecieron 12.6%, mientras que el flujo operativo ajustado cayó 35.5%. La empresa reportó una pérdida neta de u$s57.6 millones, frente a la utilidad de u$s68 millones registrada un año antes, afectada principalmente por el encarecimiento del combustible.

Tras la conferencia y la llamada con analistas, el precio de las acciones de Aeroméxico, con clave de pizarra AERO -que cotizan en la Bolsa de Valores de Nueva York-, cerraron con un alza de 2.29% para cotizar en u$s15.65 por acción, de acuerdo con datos de Bloomberg.

El petróleo pesó más que el Mundial

Aunque el Mundial modificó temporalmente los patrones de viaje, el mayor desafío para Aeroméxico fue el repunte de la turbosina provocado por el conflicto en Medio Oriente.

Durante el trimestre, el gasto en combustible aumentó 79.9% respecto al mismo periodo del año anterior, hasta u$s493.8 millones, convirtiéndose en el principal factor de presión sobre la rentabilidad de la compañía.

La diferencia frente a episodios anteriores, según la administración, fue la capacidad de la industria para reaccionar con rapidez.

“Las tarifas internacionales reaccionaron muy rápido una vez que comenzó el conflicto en Medio Oriente. Pudimos reflejar casi de inmediato el mayor costo del combustible en los rendimientos”, dijo Conesa.

En el mercado doméstico, el ajuste fue más gradual y comenzó a reflejarse hacia junio, conforme las tarifas se alinearon con el nuevo entorno de costos.

Aeroméxico recuperó más de lo previsto

En abril, la aerolínea estimaba recuperar mediante mayores tarifas alrededor de 50% del incremento extraordinario en el costo del combustible.

Al cierre del segundo trimestre, la aerolínea había compensado 76% de ese impacto gracias a una combinación de ajustes tarifarios y herramientas de administración de ingresos, explicó el director financiero, Ricardo Sánchez Baker.

La empresa espera que esa recuperación continúe durante la segunda mitad del año. Incluso proyecta recuperar más del 100% del sobrecosto registrado en el trimestre, ya que una parte importante de los boletos para los próximos meses fue comercializada después del alza en los precios del petróleo, cuando las tarifas ya incorporaban ese nuevo nivel de costos.