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La búsqueda de la longevidad ha acompañado a la humanidad durante siglos. Vivir más tiempo no solo implica sumar años, sino conservar salud, autonomía y calidad de vida incluso en edades avanzadas. En distintos momentos de la historia, filósofos y pensadores intentaron descifrar el secreto para alcanzar ese equilibrio entre cuerpo y mente.
En ese camino, algunas ideas antiguas siguen despertando curiosidad hoy. No se trata únicamente de ejercicio o dietas estrictas, sino de hábitos cotidianos que combinan bienestar físico y vínculos sociales. Entre esos enfoques aparece una frase atribuida a un sabio que marcó la filosofía clásica.
Pitágoras, reconocido por sus aportes en matemáticas, música y astronomía, también reflexionó sobre la vida saludable y la longevidad. Sus palabras, breves pero contundentes, dejaron una pista inesperada sobre cómo vivir más y mejor, alejándose de lo que muchos creen indispensable.
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“Si quieres vivir mucho guarda un poco de vino rancio y un amigo viejo”, decía Pitágoras. La frase refleja una visión integral de la longevidad y la salud, más allá de su connotación simbólica. Para el filósofo, el bienestar no dependía exclusivamente del esfuerzo físico, sino de la moderación y del equilibrio emocional.

El llamado “vino rancio” no debe entenderse como consumo excesivo de alcohol. En la antigüedad, el vino se asociaba a propiedades antioxidantes y digestivas, siempre en cantidades moderadas. Hoy, estudios científicos señalan que ciertos compuestos del vino, como los polifenoles, pueden contribuir al cuidado cardiovascular cuando se consumen con responsabilidad.
Longevidad: otros hábitos para vencer la muerte
Pitágoras también destacaba el valor de la amistad y el entorno social. La ciencia moderna coincide en que mantener vínculos cercanos y significativos puede influir positivamente en la salud mental, reducir el estrés y favorecer una vida más larga y equilibrada.
Además del simbolismo del vino y la amistad, la idea del filósofo apunta a hábitos accesibles que fortalecen el bienestar integral:
- Mantener relaciones sociales estables y de confianza.
- Practicar la moderación en la alimentación y bebida.
- Cuidar la salud emocional y reducir el estrés.
- Buscar equilibrio entre mente, cuerpo y entorno.
Hoy, la longevidad sigue siendo un objetivo ligado a múltiples factores. Más allá de recetas mágicas, el mensaje atribuido a Pitágoras combina moderación, vínculos humanos y bienestar emocional, elementos que continúan siendo clave para aspirar a una vida larga y saludable.














