

Desde el 1 de octubre de 2025, viajar a Estados Unidos se volvió notablemente más costoso y complejo para millones de personas alrededor del mundo.
Una nueva política impulsada por la administración de Donald Trump introduce un cargo adicional que afecta directamente a ciudadanos mexicanos y a otros países que necesitan visa americana para ingresar.
Esta medida, incluida dentro de un paquete legislativo más amplio en materia migratoria, se posiciona como uno de los cambios más relevantes en las reglas de ingreso a Estados Unidos en los últimos años.

Visa a Estados Unidos sube a 435 dólares: qué cambia con la nueva tarifa
Viajar a Estados Unidos ahora implica un costo mucho más alto para quienes necesitan visa. Una nueva tarifa de 250 dólares, conocida como “Visa Integrity Fee”, se suma al arancel consular de 185 dólares, llevando el total a 435 dólares por persona para visas de no inmigrante como turismo (B1/B2), estudio o trabajo.
El impacto es inmediato, especialmente en familias. Un grupo de cuatro personas pasa de pagar 740 dólares a 1.740 dólares solo en tasas gubernamentales, lo que representa un aumento de más del 130%. Esta medida fue aprobada en 2025 dentro de una ley federal y alcanza a casi todas las categorías de visas temporales.
Sin embargo, hay un punto clave: aunque la ley ya está vigente, el nuevo cargo todavía no se está cobrando. Hasta marzo de 2026, las autoridades consulares no han implementado el sistema para aplicarlo, y no existe una fecha exacta de inicio, aunque se espera que ocurra antes de finales de septiembre de 2026. Además, el pago se realizaría únicamente si la visa es aprobada, no al momento de iniciar el trámite.
Cuándo entra en vigor y a quiénes afecta la Visa Integrity Fee
La nueva tarifa afectará a prácticamente todos los solicitantes de visas de no inmigrante, incluidos turistas, estudiantes y trabajadores temporales, así como a sus dependientes. En contraste, quedan exentos quienes viajan bajo el programa Visa Waiver Program, ciudadanos de Canadá y Bermudas en ciertas categorías, titulares de visas diplomáticas y solicitantes de residencia permanente.
Aunque oficialmente el cargo es reembolsable, solo podría recuperarse una vez que la visa americana expire, lo que en muchos casos implica esperar años. A esto se suma que todavía no existe un sistema definido para gestionar esas devoluciones, por lo que en la práctica se lo considera un costo difícil de recuperar.
El aumento se da en un contexto de subas generalizadas en los costos migratorios. Según la U.S. Travel Association, la medida podría reducir significativamente la llegada de visitantes internacionales. Esto ocurre en la antesala de eventos de gran escala como la Copa Mundial de la FIFA 2026, lo que agrega presión sobre el sector turístico y plantea dudas sobre el impacto económico en los próximos años.













