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Este lunes 19 de enero es conocido como el ‘Blue Monday’, el día más triste del año, y es provocado por factores como el estrés laboral, el cambio de rutina después de las vacaciones, las deudas y el inicio de un nuevo ciclo.

Pero este factor también acelera las renuncias de los trabajadores a sus empleos, el ausentismo y el presentismo laboral, comentó a El Cronista, Ivonne Vargas responsable del Observatorio de Bienestar del Instituto del Propósito y Bienestar Integral (IPBI) de Tecmilenio.

Más allá de la tristeza que causa este día, las empresas enfrentan una reducción en la productividad, que en promedio asciende a 30%, a lo que se suma una aceleración en la renuncia de sus colaboradores, lo que tiene costos para la compañía.

La especialista en wellbeing de Tecmilenio comentó que la rotación laboral en México depende de cada sector de la economía, pero las tasas llegan hasta 57% en sectores como la logística, manufactura y hospitalidad.

Entre los factores que hacen que los trabajadores se vayan de una organización destaca que la empresa no cumpla las promesas que le hizo al empleado, un mal liderazgo y la sobrecarga de trabajo.

México es el país con mayor estrés crónico en el mundo, pues tres de cada cuatro habitantes dicen sentirse estresados en su trabajo, un porcentaje mayor al de economías desarrolladas como Estados Unidos o China, de acuerdo con estimaciones de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

El mismo organismo señala que la caída de la productividad puede tener un impacto de hasta 4% en el Producto interno Bruto (PIB) de cada país.

¿Cuánto cuesta perder un empleado?

Las estimaciones del costo por perder a un empleado dependen de las actividades que realice cada colaborador de una empresa, dijo Ivonne Vargas.

Por ejemplo, el costo más bajo es el de perder a un operador, pues la empresa tiene un costo de 30% a 50% de un año del salario.

Al hablar de un cargo administrativo, el rango se eleva a 50% o 100% del salario de un año, mientras que los líderes calificados con altos niveles de eficiencia llegan a representar un costo de 200%, es decir, la empresa paga dos salarios anuales, por perder a un buen jefe.

Corregir el rumbo

Ivonne Vargas señala que para reducir la rotación laboral, las empresas deben modificar la cultura organizacional.

Estos cambios, dijo, incluyen una revisión consciente de los liderazgos al interior de una empresa, así como evitar que los trabajadores vivan dando “la milla extra”.

“Perder a una persona, sobre todo una persona que estaba alineada, que conoce bien el puesto, conoce conoce bien sus funciones, conoce bien la empresa, es caro, por eso una recomendación es que no nos acostumbremos y no normalicemos que el colaborador viva en la milla extra”, comentó.

Siempre estamos pensando, añadió. cómo le podemos hacer para que el colaborador llegue a sus resultados y si puede un poquito más.

“Pero cuando tú normalizas que la persona viva en la milla extra todo el tiempo, la gente se cansa y se desgasta y es en el momento que empieza o esta búsqueda silenciosa pero muy activa de un nuevo trabajo o a veces la gente dice aunque no tengo nada, me voy”, aseguró.