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El Viejo Rosario, uno de los restaurantes conocidos del centro histórico, anunció el fin de sus operaciones después de 12 años de servicio en la ciudad de Puebla. Justamente, un aviso colocado en el local confirmó que dejó de atender al público el pasado lunes 5 de octubre de 2026.

El mensaje de despedida agradeció la confianza de sus clientes y el apoyo recibido durante su trayectoria, aunque no explicó los motivos de la decisión. La noticia marca el final de una etapa para este popular restaurante de cocina poblana.

Se trataba de uno de los lugares para comer más populares de la gastronomía de Puebla. En ese sentido, su ubicación en Google Maps recolectó más de 8,500 reseñas con puntajes promedio de hasta 4.4 estrellas.

El comunicado del restaurante del centor de Puebla para anunciar su cierre

El Viejo Rosario cerró sus puertas hace poco más de una semana y, según contó La Redacción, lo comunicó a través de un panfleto colocado en el establecimiento: “Después de 12 años de brindar sus servicios a partir de hoy 5 de octubre de este 2026 sin antes agradecer a todos y cada uno de sus clientes que siempre confiaron en nuestros servicios”.

En ese sentido, agregaron: “La familia que formó y fue parte de esta fuente de trabajo agradece infinitamente a la dirección. Por todo el apoyo incondicional que nos brindó”.

Además, el sitio Puebla en línea difundió un cartel colocado en la puerta del establecimiento que reforzó el mensaje de despedida para todos sus clientes: “Se ha cerrado el Viejo Rosario. Agradecemos de corazón su preferencia y todos los momentos compartidos”.

El Viejo Rosario cerró sus puertas el 5 de octubre de 2026, tras 12 años de actividad en Puebla.Facebook - El Viejo Rosario Restaurante

Las especialidades que servía el restaurante

El restaurante se caracterizaba por su propuesta de cocina tradicional mexicana y poblana. De acuerdo con la información publicada por medios locales, su carta incluía más de 170 opciones gastronómicas.

Entre los platillos mencionados se encontraban el mole poblano, el pipián, los chamorros, los chilaquiles y el pozole. También ofrecía churros gigantes, una alternativa dulce dentro de su menú.

Esta variedad formaba parte de la propuesta del establecimiento, que reunía preparaciones tradicionales y otras opciones para distintos gustos.

El restaurante vende su mobiliario después del cierre

Tras confirmar el cierre, el establecimiento puso a la venta parte de su mobiliario y equipo de cocina, incluidos mesas, sillas, estufas y refrigeradores. No ovstante, todavía no informaron oficialmente la razón que motivó la decisión.

Hasta el momento, no se han dado a conocer públicamente los motivos específicos del cierre. Los mensajes de despedida solo se centraron en agradecer a los clientes y a las personas que formaron parte de la fuente de trabajo, sin mencionar problemas económicos, falta de ventas u otras circunstancias.