El gobierno de Mississippi otorgó un permiso ambiental a la empresa xAI, propiedad de Elon Musk, para operar decenas de turbinas de gas metano en Southaven, cerca de la frontera con Tennessee, pese a las críticas y oposición de organizaciones ambientales y civiles.
La autorización permitirá el funcionamiento de 41 turbinas de gas destinadas a abastecer de energía al centro de datos Colossus 2, ubicado en Memphis, Tennessee.
De acuerdo con activistas, esto podría convertir al complejo en una de las instalaciones de combustibles fósiles más grandes y contaminantes de la región.
Crecen las críticas contra el proyecto de Elon Musk
La decisión provocó fuertes cuestionamientos por parte de la National Association for the Advancement of Colored People (NAACP) y del Southern Environmental Law Center (SELC), quienes aseguran que las autoridades minimizaron el impacto ambiental que tendría el proyecto.
Ambas organizaciones señalaron en un comunicado que el permiso contiene “graves deficiencias que violan leyes federales, contradicen las propias políticas de la agencia y ponen en riesgo la salud de las comunidades del norte de Mississippi y Memphis”.
La aprobación del proyecto de xAI -empresa con la que Musk busca competir en el desarrollo de inteligencia artificial frente a compañías como OpenAI, Google y Anthropic- también fue criticada por la rapidez con la que se autorizó, apenas unas semanas después de concluir el periodo de consulta pública.
Según documentos internos del Departamento de Calidad Ambiental de Mississippi (MDEQ) y de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA), citados por la NAACP, la dependencia habría enfrentado presión para acelerar la aprobación del permiso.
Advierten violaciones ambientales de xAI
Las organizaciones denunciaron además que la audiencia pública relacionada con el proyecto se realizó el mismo día de las elecciones y a varias horas de distancia de las comunidades afectadas.
La NAACP afirmó que la lucha contra “los contaminadores y los multimillonarios” está ligada a detener el crecimiento de centros de datos impulsados por energía altamente contaminante.
También advirtieron que xAI ya estaría operando hasta 27 turbinas sin autorización oficial, situación que podría representar una violación a la Ley de Aire Limpio de Estados Unidos.
Patrick Anderson, abogado principal del SELC, expresó su preocupación por la decisión del MDEQ y aseguró que el permiso no responde adecuadamente a los riesgos ambientales y de salud que implican las nuevas turbinas para las comunidades cercanas.
Alerta por riesgos a la salud
De acuerdo con las organizaciones, las turbinas liberarían grandes cantidades de contaminantes asociados con la formación de smog, además de sustancias químicas peligrosas como formaldehído.
Asimismo, alertaron sobre la emisión de partículas finas PM2.5, capaces de ingresar profundamente a los pulmones y al torrente sanguíneo.
Este tipo de contaminación se relaciona con enfermedades respiratorias, asma, problemas cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares y un mayor riesgo de ataques cardíacos.