

A escasos tres meses para que arranque el Mundial 2026, a celebrarse en México, Estados Unidos y Canadá, las autoridades mexicanas están dejando fuera de operación a los servicios de movilidad a través de apps en los aeropuertos de las ciudades sede.
De los tres países anfitriones, México es el único en conflicto entre taxis tradicionales y apps de movilidad. De las 16 ciudades sedes mundialistas, sólo tres: Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, no están permitiendo la coexistencia de ambas alternativas de transporte para los aficionados, dijo a El Cronista, Guillermo Malpica, director ejecutivo en Alianza In, una asociación nacional de plataformas digitales.
En Estados Unidos y Canadá “ya tienen un sistema establecido en donde conviven sin ninguna fricción, sin ningún problema, taxis tradicionales con plataformas digitales”, recalcó.
Desde Alianza In, que nació hace dos años en febrero de 2024 originalmente por Cabify, DiDi, Rappi y Uber y recientemente InDrive, buscan la oportunidad de participar en mesas de diálogo entre todos los actores involucrados para llegar a acuerdos que convengan tanto a los taxistas aeroportuarios como a los conductores de aplicación.
“Desde inicios de la semana —todavía no pasaba este tema del aeropuerto en la Ciudad de México— mandamos un comunicado en el que justamente pedíamos ya una definición de largo plazo en el tema de los aeropuertos a partir de mesas de diálogo”, aseveró Malpica. Aunque aún no han recibido una respuesta de las autoridades.
El director ejecutivo en Alianza In resaltó que se espera que México reciba más de 5 millones de visitantes internacionales, adicionales a los que recibe el país normalmente.
En este sentido, Malpica considera que los acuerdos deben llegar a una solución a largo plazo en todos los aeropuertos de México y no sólo en las sedes mundialistas, que pongan el centro al usuario, que es quien sufre la falta de alternativas de movilidad, y no sólo en el contexto de este evento deportivo.
En busca de una regulación moderna
Uber tiene un amparo que le permite operar de manera legal en las inmediaciones de los aeropuertos sin que la Guardia Nacional pueda detenerlos, sin embargo, las demás plataformas no han dado a conocer si ya acudieron a instancias judiciales para ampararse. Malpica explicó que estas decisiones se toman de manera separada y no como asociación.
Malpica dijo que es necesario revisar la ley a fondo, pues desde su perspectiva, no hay ningún impedimento legal que indique que las plataformas digitales no pueden prestar servicio en los aeropuertos.
Frente al argumento de los taxistas de que ellos absorben ciertos gastos por operar en las instalaciones de los aeropuertos, Malpica argumentó que habrá que revisar qué regulación sustenta este tipo de trámites y costos que ellos requieren para operar y que exista una regulación en la que todos puedan operar y beneficiarse.
“Creo que es importante tomar en cuenta todas esas voces en el diseño de una regulación moderna, eficiente, innovadora y de largo plazo”, concluyó.
















