

El vasto océano, en su inmensidad, se erige como uno de los lugares que más tesoros perdidos alberga. En particular, es el mar Caribe el que ha revelado la ubicación de un majestuoso barco o galeón mercantil que data del año 1656, cargado de botines de oro que habían sido extraídos de América y estaban destinados a Europa.
Identificado como Nuestra Señora de las Maravillas y comúnmente conocido como “El Maravillas”, una investigación submarina ha permitido localizar las coordenadas de este enigmático barco y todo su botín de oro.
Cómo y cuándo se descubrieron los tesoros del Maravillas
La notable hazaña de Bob Marx dio origen al documental transmitido por televisión, Treasure Galleon, cuya narración fue presentada por el célebre Rob Serling.
El arqueólogo marino por vocación, Bob Marx, (1936 - 2019) fue el responsable de descubrir el paradero del Maravillas y su botín de oro en 1972, durante una expedición realizada en el Canal de las Bahamas.
Robert F. Marx “Bob Marx”, estuvo acompañado por un equipo experimentado en arqueología subacuática. La fotoperiodista Hillary Hauser también participó en la misión, aunque se retiró de la expedición antes de que se hallara el tesoro.
El valor del tesoro del Maravillas fue estimado en más de 5 millones de dólares. Una suma significativa que quedó oculta en el fondo del mar Caribe.
El botín de oro del Maravillas, descubierto en el lecho marino del Caribe
El hallazgo del tesoro del Maravillas incluyó una variedad de joyas y objetos preciosos. Entre los tesoros recuperados se encontraban:
- Joyas: Se recuperaron numerosas joyas, incluyendo anillos, collares, pendientes y pulseras, muchas de las cuales estaban elaboradas con oro, plata y piedras preciosas como diamantes, esmeraldas y rubíes.
- Monedas: Se encontraron monedas de oro y plata de diferentes denominaciones y épocas, que posiblemente formaban parte del tesoro de carga del barco.
- Objetos de valor histórico: Además de joyas y monedas, se recuperaron objetos de valor histórico, como estatuillas, artefactos decorativos y elementos de la vida cotidiana de la época, proporcionando información sobre la cultura y el comercio de la era colonial.
- Reliquias religiosas: Algunos de los tesoros recuperados incluían reliquias religiosas, como crucifijos y medallas, que podrían haber pertenecido a los pasajeros o la tripulación del barco.













