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Las plantas de interior no solo dan vida al hogar: también aportan una decoración natural y llena de color. Entre ellas, hay tres especies con la particularidad especial de pueden crecer en agua y se volvieron tendencia en los últimos años.
Se trata de la tradescantia, el singonio y la monstera. Estas plantas pueden cultivarse en frascos de vidrio, jarrones o recipientes decorativos que dejan ver sus raíces. Además, requieren cuidados mínimos.
Tradescantia, singonio y monstera: las favoritas para crecer en agua
La tradescantia es una de las preferidas por sus hojas en tonos verdes, violetas y plateados. Sus tallos crecen rápido y permiten multiplicar la planta fácilmente a partir de esquejes.

Para mantenerla, basta colocar un tallo en agua y asegurarse de que algunos nudos queden sumergidos. Su crecimiento colgante luce muy bien en estantes, repisas o escritorios.
El singonio se destaca por sus hojas en forma de flecha y su aspecto tropical. Combina tanto con estilos modernos como con espacios más naturales. Puede crecer en agua a partir de esquejes y adaptarse durante largos períodos si recibe luz indirecta y el recipiente se mantiene limpio.
La monstera, también conocida como costilla de Adán, es una de las plantas de interior más buscadas por el tamaño y la forma de sus hojas. Aunque suele cultivarse en tierra, sus esquejes también pueden desarrollarse en agua y convertirse en una pieza central de la decoración.
Por qué elegir plantas en agua para decorar
Estas especies permiten decorar sin tierra ni macetas tradicionales. Son prácticas para espacios pequeños y facilitan observar el crecimiento de las raíces.
Además, requieren menos mantenimiento que muchas otras plantas y aportan un toque natural y moderno a cualquier ambiente.
Cultivar plantas en agua es una forma simple y original de transformar la casa, sumar verde a los espacios y disfrutar de la naturaleza con poco esfuerzo.

Consejos clave para cuidar plantas en agua
Para que estas especies crezcan bien, es fundamental cambiar el agua cada una o dos semanas y limpiar el recipiente seguido. También hay que evitar que estén cerca de fuentes de calor, como estufas o radiadores.
Lo ideal es ubicarlas en lugares con buena luz natural, pero sin sol directo, sobre todo en las horas más fuertes del día.
Por su resistencia, bajo mantenimiento y valor ornamental, estas plantas son una buena opción para llenar la casa de verde en invierno, sin tierra y sin complicaciones.















