Estados Unidos destrabó parcialmente los fondos vinculados a CIBanco y con eso se acelera su liquidación. La medida, impulsada por FinCEN, habilita transferencias controladas para que los recursos sean incorporados al proceso y se destinen al pago de obligaciones pendientes.
De acuerdo con el comunicado del IPAB, el cambio “consiste en permitir, de manera acotada, la realización de transferencias de recursos” para que los fondos sean utilizados dentro del esquema de liquidación, lo que impacta directamente en el dinero de los clientes.
Esto no implica que los usuarios pierdan sus recursos, sino que ahora hay un mecanismo más claro para recuperarlos dentro del proceso legal. La clave está en que el dinero será canalizado para cumplir obligaciones, lo que ordena y acelera los pagos.
Qué significa la decisión de Estados Unidos para la liquidación
La resolución de FinCEN introduce una excepción a las restricciones impuestas en 2025, permitiendo movimientos específicos de dinero. Según el IPAB, esta medida busca que los recursos “sean incorporados al proceso de liquidación de la institución”.
Este ajuste es puntual y no cambia el estatus legal de CIBanco. El propio comunicado aclara que “no implica ninguna modificación ni actualización a la situación jurisdiccional actual”, por lo que la entidad sigue formalmente en liquidación voluntaria.
Qué pasará con el dinero de los clientes de CIBanco
El destino de los recursos ahora queda más definido: serán utilizados para cubrir obligaciones conforme avance la liquidación. Esto incluye pagos a clientes, aunque bajo los tiempos y condiciones que marca el proceso legal vigente.
El IPAB remarcó que continuará supervisando todo el procedimiento “con el objetivo de salvaguardar los derechos de los usuarios del sistema financiero”, buscando que la devolución de fondos se realice de forma ordenada y transparente.