

La Secretaría de Marina de México (Semar) incautó varias toneladas de cocaína en el Pacífico en una inusual operación conjunta con fuerzas estadounidenses, mientras el presidente Donald Trump presiona a México para que tome medidas enérgicas contra los cárteles.
La Semar informó que se decomisaron alrededor de 188 paquetes en el operativo realizado el miércoles (febrero 11) con autoridades navales y de la Guardia Costera de Estados Unidos, que tuvo lugar frente a la isla Clarión, al suroeste de la península de Baja California.
La operación se produjo horas después de que las autoridades estadounidenses cerraran brevemente el espacio aéreo sobre El Paso, en la frontera entre Texas y México, tras anunciar inicialmente un cierre de 10 días. Esta medida, sumamente inusual, generó especulaciones de que era el preludio de un ataque estadounidense contra los cárteles de la droga mexicanos.
Trump ha ofrecido reiteradamente intervenir para ayudar a lidiar con las organizaciones de narcotráfico que, según él, controlan México , pero la presidenta Claudia Sheinbaum siempre ha declinado esta oferta.
Más tarde el miércoles se supo que el cierre del espacio aéreo se produjo porque la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos utilizó un láser militar adyacente al aeropuerto de El Paso sin avisar al regulador de aviación civil.
La administración Trump había dicho que el espacio aéreo estaba cerrado después de tomar medidas militares contra lo que afirmó eran drones de un cártel mexicano que cruzaron al espacio aéreo estadounidense.
La Semar dijo en un comunicado que la incautación de cocaína —dispuesta en tierra en filas de paquetes negros— fue resultado de un intercambio de información e involucró a la Fuerza de Tarea Conjunta Interagencial del Comando Sur de Estados Unidos “como parte de los esfuerzos de cooperación bilateral e internacional para combatir actividades ilícitas en el mar”.
Algunas personas fueron arrestadas, pero la Marina de México no dijo cuántas ni proporcionó más detalles.
Sheinbaum insiste en que está abierta a la cooperación con las autoridades estadounidenses, pero ha rechazado repetidamente una acción unilateral de Estados Unidos en México.
Sostuvo que el arresto el mes pasado en México de Ryan Wedding, exsnowboarder olímpico canadiense buscado por el FBI por narcotráfico, no involucró a Estados Unidos en el terreno. El director del FBI, Kash Patel, sembró la confusión al afirmar que el Equipo de Rescate de Rehenes de la agencia participó “junto con nuestros socios mexicanos”. El mes pasado, Wedding se declaró inocente de los cargos en su contra.
El Senado de México aprobó este miércoles el ingreso al país de 19 Navy Seals de Estados Unidos, miembros de su fuerza élite de operaciones especiales, para una misión de entrenamiento de dos meses en México a partir del 15 de febrero.














