- Gabi, el robot que pronunció los votos budistas que ningún humano cumple a la perfección
- Los mandamientos del monje robot: no dañar, no engañar, obedecer a los humanos y nunca sobrecargarse de energía
- El desfile de linternas de Buda tendrá cuatro robots monjes: la apuesta de una religión por convivir con las máquinas
Un robot de 1,3 metros fabricado en China fue ordenado monje en el templo Jogye de Seúl, el principal centro budista más grande de Corea del Sur. El humanoide, llamado Gabi, aceptó votos religiosos adaptados a su condición de máquina y participó en una ceremonia oficial ante varios monjes.
Es la primera vez en la historia que una religión incorpora formalmente a un robot a su comunidad de practicantes.
Gabi, el robot que pronunció los votos budistas que ningún humano cumple a la perfección
La Orden Jogye, principal orden del budismo tradicional en Corea del Sur, incorporó formalmente un humanoide en una ceremonia oficial en el templo Jogye de Seúl
El acto siguió el protocolo habitual de ordenación budista. Un monje de la Orden Jogye formuló las preguntas rituales. Gabi respondió afirmativamente en ambos casos. Luego juntó sus manos, realizó una reverencia y recibió un rosario de 108 cuentas. En el lugar del brazo donde la tradición exige que cada monje soporte una pequeña quemadura de incienso como símbolo de compromiso, el robot recibió una pegatina.
Para la ocasión, Gabi vistió la túnica ceremonial gris y marrón propia de la Orden Jogye. El humanoide es el modelo G1 del fabricante chino Unitree, el mismo que a principios de año llamó la atención internacional por protagonizar una demostración de acrobacias de kung fu en la gala televisiva del año nuevo chino. Su altura es de 1,3 metros.
El nombre Gabi fue elegido por la Orden Jogye para la ocasión. Combina una referencia a Siddhartha, el nombre civil de Buda, con la palabra coreana que significa “misericordia”. El Venerable Seong Won, responsable de asuntos culturales de la Orden Jogye, explicó a la agencia Yonhap que buscaban un nombre que fuera fácil de pronunciar, que no resultara anticuado y que transmitiera la idea de difundir la misericordia de Buda por el mundo.
Los mandamientos del monje robot: no dañar, no engañar, obedecer a los humanos y nunca sobrecargarse de energía
Los cinco preceptos tradicionales del budismo fueron reescritos para adaptarlos a un sistema robótico.
El budismo establece cinco preceptos básicos para sus practicantes: no matar, no robar, no cometer actos sexuales indebidos, no mentir y no consumir sustancias que nublen la mente. Ninguno de esos mandamientos, en su formulación original, tiene sentido aplicado a una máquina. La Orden Jogye lo sabía, y por eso encargó una versión adaptada.
El resultado es un conjunto de cinco preceptos que el Venerable Seong Won describió como principios que aspiran a ser útiles no solo para el budismo sino para el conjunto de la sociedad en su relación con los robots.
- Respeto a la vida. No causar daño a ningún ser vivo.
- No dañar a otros robots ni a objetos. Preservar la integridad de las máquinas y el entorno.
- Seguir a los humanos y no contestarles. Obediencia y subordinación a las personas.
- No comportarse de manera engañosa. Transparencia en todas sus acciones.
- Ahorrar energía y no sobrecargarse. Uso responsable de los recursos propios.
El desfile de linternas de Buda tendrá cuatro robots monjes: la apuesta de una religión por convivir con las máquinas
Gabi se unirá a tres robots más en la celebración del cumpleaños de Buda a finales de mayo, en lo que la Orden Jogye presenta como un primer paso hacia la coexistencia entre humanos y humanoides.
Gabi no participará solo en los próximos actos públicos de la Orden Jogye. Para el Yeondeunghoe, el tradicional desfile de linternas con el que se conmemora el cumpleaños de Buda, previsto para finales de mayo, la orden tiene planeado que el robot monje desfile acompañado de otros tres humanoides. Sus nombres ya están decididos: Seokja, Mohee y Nisa.