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El mundo volvió a pronunciar el nombre de Baba Vanga. La Organización Mundial de la Salud confirmó un brote de hantavirus a bordo del crucero científico MV Hondius con 11 casos confirmados, tres muertos y una tasa de letalidad del 27%, una cifra que encendió todas las alarmas sanitarias internacionales.

Lo que hace más inquietante el episodio es que ocho de los contagios corresponden a la cepa Andes, la única variante conocida del hantavirus con capacidad de transmisión entre personas.

El crucero partió desde Ushuaia, Argentina, y las investigaciones aún no lograron determinar el origen exacto del brote. Para la ciencia, hay respuestas epidemiológicas concretas. Para millones de usuarios en redes sociales, lo ocurrido confirma una de las predicciones más escalofriantes de Baba Vanga: la llegada de enfermedades letales liberadas por el deshielo y el avance humano sobre la naturaleza.

Brote de hantavirus en el MV Hondius revive la profecía de Baba Vanga sobre enfermedades letales y cambio climático.Wikimedia

El deshielo como puerta del hantavirus: así lo “vio” Baba Vanga antes que nadie

Una de las predicciones más difundidas atribuidas a Vangelia Pandeva Dimitrova —su nombre real— advierte sobre la liberación de agentes infecciosos ocultos en zonas congeladas del planeta. Según las interpretaciones más populares de sus visiones, el calentamiento global actuaría como detonador: al derretirse el permafrost y los glaciares, virus y bacterias dormidas durante siglos volverían a circular entre los seres humanos, desencadenando crisis sanitarias sin precedentes.

Este escenario tiene una dimensión científica que pocos pueden ignorar. Investigaciones recientes confirmaron que el deshielo puede reactivar microorganismos preservados durante milenios.

Pero hay un mecanismo adicional, menos espectacular, aunque igual de peligroso, que los expertos señalan con insistencia: las variaciones de temperatura, las lluvias intensas y las alteraciones en los ecosistemas modifican la dinámica de las poblaciones de roedores.

Cuando los ciclos climáticos cambian, la cantidad de ratones y ratas puede dispararse en cuestión de semanas, acercándolos a zonas habitadas por humanos o a áreas turísticas.

Eso es precisamente lo que las autoridades sanitarias investigan en Ushuaia. El primer pasajero fallecido, un ciudadano neerlandés de 70 años, comenzó con síntomas el 6 de abril, apenas cinco días después del embarque el 1 de abril, y había permanecido más de 48 horas en la ciudad antes de subir al MV Hondius.

Investigaciones preliminares apuntan a que dos turistas neerlandeses podrían haberse contagiado tras visitar un vertedero frecuentado por aves y roedores, el hábitat natural asociado a la propagación de la cepa Andes. Sin embargo, las autoridades de Tierra del Fuego consideraron “prácticamente nula” esa posibilidad, ya que en la provincia no hay casos registrados.

Hantavirus, roedores y bacterias: la oscura predicción de Baba Vanga que vuelve a preocupar al mundo.Shutterstock

Lo que confirmó la OMS: 11 casos, tres muertos y una tasa de letalidad que preocupa

Los números oficiales son contundentes. De los 11 casos reportados, ocho fueron confirmados por laboratorio como infecciones por el virus Andes, dos son considerados probables y uno permanece bajo análisis en Estados Unidos, en una persona actualmente asintomática. Entre las tres víctimas fatales, dos tenían diagnóstico confirmado y la tercera era un caso probable.

La tasa de letalidad del 27% es la cifra que más preocupa a los especialistas, especialmente considerando que no existe hasta ahora ninguna vacuna ni tratamiento específico para el hantavirus, que puede derivar en un síndrome respiratorio agudo grave. Pese a ello, se mantiene el nivel de riesgo como “moderado” para los pasajeros y tripulantes del barco y “bajo” para la población mundial en general.

El período de incubación del hantavirus —que puede variar entre una y seis semanas— dificulta establecer con precisión el lugar y el momento del contagio inicial, lo que complica las investigaciones que Argentina y Chile llevan adelante en conjunto con el organismo internacional para determinar el foco original del brote.