En esta noticia

La Comisión Federal de Electricidad (CFE) anunció la implementación de un programa nacional de modernización que contempla la sustitución de medidores de luz en millones de hogares de México.

La iniciativa incluye la instalación de dispositivos inteligentes con tecnología AMI (Infraestructura de Medición Avanzada), con el objetivo de mejorar la precisión en el registro del consumo, optimizar la facturación y fortalecer el control de la red eléctrica.

El proceso se realizará por etapas y por zonas, mediante visitas domiciliarias de personal autorizado, sin costo para los usuarios y sin necesidad de solicitar el cambio previamente.

Medidores inteligentes AMI: cómo funcionan y qué cambia para los usuarios

Los nuevos equipos permiten registrar el consumo eléctrico en tiempo real y enviar la información directamente a la CFE. A diferencia de los medidores tradicionales, ya no requieren lecturas manuales, lo que reduce errores y agiliza el monitoreo del servicio.

Entre sus principales características se destacan el registro automático del consumo, la detección de fallas o irregularidades en la red y una mayor capacidad para prevenir manipulaciones o conexiones ilegales. Con esto, el sistema busca una medición más precisa y transparente del uso de energía en cada hogar.

Instalación casa por casa: cómo será el operativo de la CFE

El reemplazo de medidores de luz se realizará mediante visitas programadas por técnicos autorizados. Durante cada intervención, el personal se identificará, explicará el procedimiento y procederá a retirar el equipo antiguo para instalar el nuevo dispositivo inteligente.

El proceso es rápido, no implica costo para el usuario y no requiere trámites previos. Una vez instalado, el nuevo medidor es verificado para asegurar su correcto funcionamiento antes de finalizar la visita.

CFE impulsa la modernización eléctrica en México con la instalación de medidores inteligentes AMI en hogares. Fuente: ShutterstockFuente: ShutterstockShutterstock

Beneficios del cambio: más control, menos errores y mejor servicio eléctrico

La incorporación de la tecnología AMI busca modernizar el sistema eléctrico nacional y mejorar la calidad del servicio. Uno de los principales beneficios es la reducción de errores en la facturación, ya que el consumo se mide de forma continua y automática.

Además, el sistema permite detectar fallas en tiempo real, lo que facilita reparaciones más rápidas y reduce interrupciones en el suministro. También fortalece la seguridad de la red eléctrica al dificultar prácticas irregulares que afectan tanto a la infraestructura como a los usuarios.