En esta noticia

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) advirtió la llegada de El Niño, el cual producirá efectos severos en varias zonas de México. El fenómeno climático reaparecerá próximamente con temperaturas extremas, riesgo de sequía y cambios en los ciclones tropicales.

De acuerdo con el SMN de la Comisión Nacional del Agua, este evento podría traer consigo efectos como altas temperaturas, lluvias intensas, sequías en el norte del país y posibles cambios en la temporada de huracanes.

El SMN previó la llegada de El Niño y advirtió ola de calor extrema en México

Conoce los detalles del reporte oficial y evita inconvenientes con el clima.

¿Qué es el fenómeno del Niño?

El Niño forma parte del sistema climático natural conocido como El Niño-Oscilación del Sur (ENOS), que se refiere a variaciones periódicas en la temperatura de las aguas del océano Pacífico ecuatorial.

En esta fase, el océano se calienta por encima de lo habitual, lo que modifica los patrones de viento, precipitación y temperatura en distintas regiones del mundo. Este fenómeno ocurre de manera cíclica cada dos a siete años.

El ENOS presenta tres etapas:

  • El Niño: calentamiento anómalo del Pacífico.
  • La Niña: enfriamiento de esas aguas.
  • Fase neutral: cuando no predomina ninguna de las dos.

¿Cuándo llega El Niño a México?

Según el Centro de Predicción Climática, existe cerca de un 62% de probabilidad de que “El Niño” se desarrolle entre junio y agosto de 2026, tras un periodo reciente de condiciones neutrales y una fase débil de La Niña durante el invierno.

No obstante, especialistas advierten que su evolución aún es incierta, ya que dependerá de cómo cambien las temperaturas oceánicas en los próximos meses.

El SMN anticipa una transición hacia condiciones neutrales en el corto plazo.

El impacto de El Niño en México

Aunque los efectos pueden variar según la intensidad del fenómeno, se prevén posibles consecuencias como:

  • Cambios en la temporada de huracanes: el aumento de temperatura en el océano puede favorecer ciclones más intensos en el Pacífico y el Atlántico.
  • Alteraciones en lluvias y sequías: algunas regiones podrían registrar precipitaciones por encima del promedio, mientras otras enfrentarían periodos secos.
  • Incremento de temperaturas: se ha asociado con episodios de calor más intensos, especialmente en primavera y verano.

Finalmente, los expertos señalan que aún es pronto para definir la magnitud del posible evento en 2026. Sin embargo, las autoridades mantienen un monitoreo constante del Pacífico ecuatorial.

Por ello, recomiendan seguir los reportes oficiales del Servicio Meteorológico Nacional y de organismos internacionales, ya que con el paso de los meses se podrá determinar con mayor precisión si el fenómeno se consolidará y qué tan intenso podría ser.