El Gobierno de México dio un paso contundente en materia de vivienda al confirmar la eliminación de deudas hipotecarias impagables para miles de derechohabientes, particularmente adultos mayores. La medida, impulsada a través del FOVISSSTE, busca garantizar el acceso real a la vivienda y corregir esquemas crediticios que por años resultaron insostenibles.
Como parte de esta política impulsada por el Gobierno de Claudia Sheinbaum, se anunció la condonación total de la deuda a 828 personas, muchas de ellas mayores de 80 años, quienes arrastraban adeudos desde hace décadas. “A partir de hoy son finalmente dueños de su vivienda”, declaró el director del ISSSTE, Martí Batres, al destacar el impacto social de esta decisión.
Este anuncio se enmarca en un decreto presidencial publicado en el Diario Oficial de la Federación, DOF, que ordena la implementación de programas para congelar, reducir o incluso eliminar deudas. Con ello, el Estado busca evitar que el derecho a la vivienda se vuelva inaccesible para los trabajadores.
Un decreto que cambia las reglas del crédito hipotecario
El decreto firmado por la presidenta Claudia Sheinbaum instruye al FOVISSSTE a crear programas que permitan resolver de manera estructural los problemas de endeudamiento. Entre las medidas destacan la reducción de intereses, el congelamiento de saldos y la condonación de adeudos en casos específicos.
“Fue publicado el decreto por el que se oficializan los apoyos para condonar, congelar y aplicar quitas a deudas de 400 mil personas acreditadas”, señaló Martí Batres, subrayando que se trata de una transformación en el sistema de seguridad social.
El Fondo de la Vivienda tendrá un plazo de 180 días naturales para diseñar e implementar estos programas, alineados con la planeación nacional.
El objetivo es garantizar que los créditos sean realmente pagables y no se conviertan en cargas perpetuas para los trabajadores.
Adultos mayores, los primeros beneficiados en la condonación de dudas
Entre los primeros casos concretos destacan personas como Gregorio Lara Román, Irma Santamaría y Gloria Pineda, todos mayores de 80 años, quienes recibieron la cancelación total de sus deudas. “Ya no deben nada. La vivienda es suya, sus cuentas están en cero”, afirmó Batres.
Este acto ha sido calificado como una medida de justicia social, al brindar certeza patrimonial a quienes ya no tienen capacidad económica para seguir pagando créditos acumulados por años. La política prioriza a los sectores más vulnerables, especialmente jubilados.
Además de estas primeras 828 personas, se estima que más de 400 mil derechohabientes podrían beneficiarse con distintos mecanismos de apoyo. “Apoyamos a las y los trabajadores y jubilados y transformamos la seguridad social”, reiteró el titular del ISSSTE, marcando un nuevo rumbo en la política de vivienda en México.