Durante décadas, el papel higiénico ha sido un producto básico en cualquier hogar. Sin embargo, una tecnología que parecía exclusiva de hoteles de lujo o países asiáticos comienza a popularizarse en México: los washlets o totot washlets o asientos de inodoro con bidé electrónico.
Estos inodoros electrónicos, desarrollados principalmente por marcas japonesas como Toto, están diseñados para realizar la limpieza personal mediante chorros de agua, reduciendo o incluso eliminando la necesidad de papel higiénico. Su adopción ha crecido en los últimos años gracias a la búsqueda de mayor higiene y sostenibilidad.
Aunque su costo inicial puede ser elevado, con modelos que van desde los 30 mil hasta más de 180 mil pesos en el mercado, especialistas señalan que el ahorro a largo plazo y sus beneficios en salud e impacto ambiental los convierten en una inversión cada vez más atractiva.
¿Cómo funcionan y cuánto puedes ahorrar?
Los washlets son asientos electrónicos que se instalan sobre el inodoro o vienen integrados en él. Funcionan mediante un sistema de agua a presión que limpia de forma precisa, con opciones de temperatura, intensidad y secado con aire.
En México, una familia promedio puede gastar entre 2,500 y 4,000 pesos al año en papel higiénico. Al sustituirlo casi por completo con un bidé electrónico, el ahorro anual puede rondar entre 2,000 y 3,500 pesos, dependiendo del consumo.
- Limpieza con agua ajustable en presión y temperatura
- Secado con aire caliente
- Función de autolimpieza y desinfección
- Asientos térmicos
- Control remoto o panel digital
Además del ahorro económico, estos inodoros digitales reducen el uso de papel, lo que también impacta positivamente en el medio ambiente al disminuir la tala de árboles y el consumo de agua en procesos industriales.
Países líderes y beneficios que impulsan su adopción
Japón es el país líder en el uso de washlets: se estima que más del 80% de los hogares cuentan con uno. Corea del Sur y algunas regiones de Europa también han acelerado su adopción, mientras que en América Latina comienza a posicionarse como una tendencia en crecimiento.
Entre sus principales beneficios destacan una mejor higiene personal, menor irritación en la piel, mayor comodidad para personas mayores o con movilidad reducida y una reducción significativa del impacto ambiental.