

El mercado laboral mexicano inició 2026 con cifras históricas de empleo formal afiliado al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). De acuerdo con datos oficiales, al 31 de enero se registraron más de 22.5 millones de puestos de trabajo, el nivel más alto del que se tenga registro.
Si bien este avance refleja una mayor formalización laboral y mejores condiciones de acceso a la seguridad social, expertos advierten que el crecimiento sostenido del padrón de trabajadores podría acelerar una crisis estructural en el sistema de pensiones, tanto del IMSS como del ISSSTE.
El empleo formal alcanza máximos históricos en México: los números del IMSS
Al cierre de enero de 2026, el IMSS contabilizó 22,508,972 puestos de trabajo registrados, una cifra que refleja la continuidad de una tendencia ascendente en el empleo formal durante los últimos meses. Este crecimiento está vinculado tanto a la recuperación económica como a la creación sostenida de nuevas plazas laborales.

En los últimos 12 meses, el instituto reportó la generación de 197,426 empleos formales, con un mayor impulso en los sectores de servicios, comercio e industria.
Del total de trabajadores afiliados, el 86.9% corresponde a empleos permanentes y el 13.1% a eventuales, una distribución que resulta clave para analizar el impacto financiero futuro sobre los sistemas de pensiones y seguridad social.
Por qué el aumento del empleo preocupa al sistema de pensiones
Especialistas advierten que el fuerte crecimiento del empleo formal implica mayores compromisos a largo plazo para el sistema de pensiones, ya que cada nuevo afiliado genera derechos futuros que deberán ser cubiertos por el IMSS y el ISSSTE.
Aunque en el corto plazo el aumento de cotizantes fortalece los ingresos, en el mediano y largo plazo podría agravar los desequilibrios financieros si no se ajustan las reglas de retiro y aportación, especialmente en un contexto de envejecimiento poblacional y mayor esperanza de vida.
¿Está en riesgo el futuro del IMSS y el ISSSTE?
La preocupación por el futuro del IMSS y el ISSSTE no apunta a una desaparición inmediata, sino a la necesidad de reformas estructurales para evitar tensiones financieras a largo plazo.
Analistas advierten que, si el empleo formal sigue creciendo sin ajustes en el sistema, podrían surgir problemas de sostenibilidad, por lo que se plantean cambios en la edad de jubilación, el ahorro individual y las aportaciones tripartitas para garantizar la viabilidad del sistema de pensiones en las próximas décadas.














