

La historia de IBM supone un recorrido tan vasto y complejo que inevitablemente su relato exige revisitar, entre otros aspectos, buena parte de de la historia de la computación. Su origen se remonta a tiempos tan tempranos como analógicos y a un nombre distinto: la Computing Tabulation and Recording Company fue creada en 1911, especializada en el promisorio mercado de tarjetas perforadas y tabuladoras, en cuyo desarrollo mucho había tenido que ver Herman Hollerith, quien había ganado un contrato en vistas del censo estadounidense de 1890.
En esta nota de tapa, se recorren los principales hitos que atravesó la firma estadounidense a través de libros, documentos, investigaciones y entrevistas con historiadores, analistas del mercado, clientes, economistas e IBMers actuales y retirados.
Además, una entrevista exclusiva en la que el flamante gerente General de IBM Argentina, Jorge Goulu -la primera que concede desde que asumió-, habla de todo: tercerización, competencia, el mercado local, su estrategia para los próximos años, la posibilidad de que el sector de IT tenga un convenio propio y hasta el caso IBM-Banco Nación.
Una larga historia
Como señala el historiador de la computación Thomas Haigh en su trabajo Computing the American Way, tanto IBM como sus otrora competidoras Burroughs, UNIVAC y NCR, tienen sus orígenes en el boom de la mecanización de la oficina de finales del siglo XIX. Fue en NCR donde Thomas J. Watson Sr. aprendió sobre este negocio, que lograría hacer crecer exponencialmente en la década del '30 gracias a los programas del New Deal estadounidense, para el que IBM proporcionó servicios de análisis estadístico y posteriormente para seguridad social.
El VP y Analista Distinguido de Gartner, Carl Claunch, que ha seguido la trayectoria de IBM durante décadas, destaca que IBM tomó buenas decisiones si uno mira los resultados financieros actuales. Pero tal vez lo que hoy más puede reconocérsele como mérito es que ha sabido sostener el corazón de la compañía, que es la relación con los clientes corporativos y el mantenimiento de esa relación durante un largo tiempo.
Trayectoria local
Yo entré a IBM en 1960, cuando me acababa de recibir de ingeniero civil. En ese momento, estaba la 1401, que fue una de las máquinas comerciales que más se vendió, lanzada un año antes. IBM buscaba ingenieros, contadores y matemáticos. Ellos tenían que tomar de 80 a 100 personas por año, o más. ¿Quién manejaba todo lo que se estaba generando? No tenían gente adecuada para eso", recuerda Víctor Savanti, quien llegó a ser el número uno de IBM Argentina entre 1974 y 1992.
La compañía había abierto un segundo taller a principios de los '50 y había comenzado a producir impresoras rotativas de tarjetas y a exportarlas. En 1960 se completó la primera parte de la planta de Martínez, en la Provincia de Buenos Aires. A partir de entonces y en función de aprovechar al máximo las posibilidades del mercado interno, la filial argentina se integró a la producción internacional de IBM a partir de las habilidades mecánicas y la mano de obra calificada.
En los '90, la crisis global de la compañía se mezcló con el escándalo IBM-Banco Nación, que se inició en 1994 por el pago de u$s 21 millones en coimas en la licitación 60/93 del denominado Proyecto Centenario, por el que IBM debía informatizar 525 sucursales del Banco Nación.
En 2002, IBM anunció su decisión de reconvertir sus centros regionales -entre ellos, la Argentina- hacia el desarrollo de software y la prestación de servicios, con el objetivo de que aquellos fueran adquiriendo una mayor orientación exportadora.
En las páginas de la edición de junio de Information Technology recorremos cada uno de los momentos, que marcaron la historia de IBM en la Argentina y en el mundo.










