E presidente estadounidense Donald Trump reaccionó este viernes al fallo de la Corte Suprema que anuló los aranceles recíprocos que él mismo había impulsado y aseguró que, como respuesta, impondrá un gravamen global del 10%.
En conferencia de prensa, el republicano se refirió a la decisión judicial y se mostró profundamente en desacuerdo.
“La decisión de la Corte Suprema es profundamente decepcionante y me avergüenzo de ciertos miembros de la Corte, estoy absolutamente avergonzado de ellos por no tener el valor suficiente de hacer lo que es correcto para nuestro país (...) Son, francamente, una desgracia para nuestra nación”, afirmó.
A su vez, el presidente aseguró que cuenta con “alternativas muy poderosas” para imponer aranceles y que tomará “una dirección diferente” en este sentido pese a la decisión del Tribunal Supremo de invalidar la mayoría de sus gravámenes.
Así, y lejos de acatar el fallo, Trump redobló la apuesta al reafirmar que su autoridad ejecutiva es suficiente para sostener estas barreras comerciales sin necesidad de buscar consenso en el Poder Legislativo
“Sin los aranceles, este país estaría metido en un problema enorme en este momento. He tenido que esperar por esta decisión. He estado esperando una eternidad, y la letra de la ley es clara respecto a que tengo el derecho de hacerlo como presidente”, afirmó.
E insistió: “Tengo el derecho de imponer aranceles por motivos de seguridad nacional a los países que nos han estado estafando durante años. No tengo que trabajar con el Congreso, tengo el derecho de aplicar aranceles y siempre lo he tenido”.
Sobre la decisión de los magistrados, indicó que no parece haber sido tomada “por gente inteligente”.
“Supongo que esto tendrá que litigarse durante los próximos dos años. Así que escriben esta decisión terrible y defectuosa, totalmente defectuosa. Es casi como si no hubiera sido escrita por gente inteligente. Esto debe haberse hecho para proteger a esos otros países y no a los Estados Unidos de América, que es lo que deberían estar interesados en proteger”, apuntó.
De esta manera, el magnate se refirió a la posibilidad de que la resolución provoque una extensa batalla legal sobre si su administración ahora tiene que pagar miles de millones de dólares en reembolsos.
Los nuevos aranceles que el republicano anunció serán introducidos a través de la ley comercial conocida como Sección 122, que le otorga al presidente poderes para imponer aranceles de forma relativamente rápida y sin necesidad de justificar una emergencia nacional, a diferencia de otras leyes que Trump venía usando.
La misma permite aplicar un arancel de hasta el 15% sobre todas las importaciones de manera global o selectiva, cuando existe un déficit comercial significativo o desequilibrios en la balanza de pagos.
La gran limitación es que esos aranceles tienen un techo de 150 días de vigencia. Si el presidente quiere extenderlos más allá de ese plazo, necesita la aprobación del Congreso, algo que no estaba requerido con la ley de emergencia económica (IEEPA) que la Corte acaba de anular.
Sobre la entrada en vigencia de los gravámenes, Trump comentó: “Tenemos derecho a hacer prácticamente lo que queramos, pero vamos a aplicarlos a partir de, creo, tres días a partir de ahora”.
El mandatario también le dijo a los periodistas en el lugar que iniciará varias investigaciones nuevas que son requisito previo necesario para imponer aranceles bajo otra ley comercial conocida como Sección 301.