El expríncipe Andrés Mountbatten-Windsor, hermano del rey Carlos III, fue puesto en libertad por la Policía británica tras pasar casi 11 horas detenido en el marco de la investigación por sospecha de mala conducta en cargo público en relación con el caso Epstein.
La Policía de la región del Valle del Támesis, que dirige la pesquisa, confirmó hoy en un breve comunicado que había dado por concluidas sus requisitorias y liberado al exduque de York, quien cumplió hoy 66 años, de la comisaría de la localidad de Aylsham, en Norfolk (este de Inglaterra), donde había sido interrogado por las autoridades tras ser arrestado esta mañana en su finca privada de Sandringham.
En una imagen ya icónica, tomada casi después de 11 horas de su detención, se puede observar a Andrés reclinado en el asiento trasero del vehículo con los ojos muy abiertos y las manos entrecruzadas.
Las autoridades del Valle del Támesis, fuerza policial a la que pertenece Windsor, lugar donde residía Andrés hasta el reciente abandono forzoso de su mansión de Royal Lodge, indicaron que la investigación en varias propiedades de la región de Berkshire todavía siguen en curso.
Tras conocer la detención, el rey Carlos III emitió esta mañana un breve comunicado en el que se mostró de parte de las autoridades y expresó que “la ley debe seguir su curso”.
El revuelo en torno a Andrés Mountbatten-Windsor, a quien su hermano le retiró todos los títulos nobiliarios y honores en octubre de 2025, se ha profundizado después de que unos correos divulgados por el Departamento de Justicia de EE.UU. revelasen que el expríncipe facilitó a Epstein documentos sensibles del gobierno británico durante su tiempo como enviado especial del Reino Unido para comercio e inversión.
El escándalo de los llamados ‘Papeles de Epstein’ ha causado un golpe sísmico en la corona británica: Andrés se ha convertido en el primer miembro de alto rango de la familia real británica en la historia moderna en ser arrestado.
Hay que remontarse bastante atrás para encontrar un antecedente similar: ocurrió durante la guerra civil inglesa, cuando Carlos I fue hecho prisionero por traición antes de ser declarado culpable y finalmente ejecutado en 1649.
Qué dijo el rey Carlos III sobre la detención de su hermano, el expríncipe Andrés
Carlos III expresó hoy su “profunda preocupación” por el arresto de su hermano, pero recalcó que “la ley debe seguir su curso” y continuó con su agenda de compromisos como estaba previsto, incluida su presencia en uno de los desfiles de la jornada inaugural de la Semana de la Moda de Londres.

El jefe del Estado británico, de 77 años, subrayó en un comunicado que lo que sigue ahora es un “proceso completo, justo y adecuado mediante el cual este asunto será investigado de manera apropiada y por las autoridades competentes”.
“En esto, como ya he dicho, cuentan con nuestro apoyo y cooperación incondicionales. Permitirme decirlo claramente: la ley debe seguir su curso”, puntualizó el rey.
En ese sentido, el monarca admitió que no sería correcto por su parte hacer más comentarios sobre este asunto: “Mientras tanto, mi familia y yo continuaremos con nuestro deber y servicio hacia todos ustedes”, señaló, cerró la nota con su habitual firma, Carlos R.
El arresto del expríncipe Andrés, el último capítulo en los escándalos de la familia real británica
El arresto y posterior liberación de Andrés Mountbatten-Windsor, hermano del rey Carlos III, es el último capítulo de una serie de episodios polémicos que han sacudido a la familia real británica desde la abdicación del rey Eduardo VIII en 1936.

Eduardo VIII
El 10 de diciembre de 1936, el entonces rey Eduardo VIII firmó la carta de abdicación tras llegar a la conclusión de que ni la opinión pública de entonces ni el gobierno aceptaban su deseo de casarse con la divorciada estadounidense Wallis Simpson.
Esta decisión, que provocó una herida muy profunda en la familia real, le llevó a Eduardo VIII a exiliarse en Francia con el título de duque de Windsor, pero la polémica continuó después por la visita que hizo a Alemania en 1937 para reunirse con Adolf Hitler.
Este controvertido encuentro entre Eduardo, ya como duque de Windsor, Simpson y Hitler generó sospechas en la clase dirigente británica de que actuaba en contra de los intereses del Reino Unido.
Tras la abdicación de Eduardo VIII, su hermano Alberto, padre de la reina Isabel II, ocupó el trono con el nombre de Jorge VI.

El amor prohibido de la princesa Margarita
En la década del 50, otro escándalo sacudió a la familia real cuando salió a la luz que la princesa Margarita, hermana de la entonces reina Isabel II, se había enamorado perdidamente del capitán Peter Townsend, un héroe de guerra divorciado.
Según cuentan los historiadores, la relación fue descubierta en la coronación de Isabel II en la Abadía de Westminster en junio de 1953 a raíz de un gesto íntimo. Ante la fuerte presión del gobierno y la Iglesia de Inglaterra, Margarita anunció en 1955 que no se casaría con él a fin de dar prioridad a su deber como miembro de la familia real y por lealtad a la corona británica.
Andrés y Sarah / Carlos y Diana
Los 90 fueron una sucesión de desgracias públicas y privadas para la corona. La reina Isabel II tuvo que lidiar con la separación de Andrés Mountbatten-Windsor y Sarah Ferguson después de que éstos se casaran en la Abadía de Westminster en julio de 1986, que por entonces subía la popularidad de la familia real.
El palacio de Buckingham comunicó la separación de los entonces duques en 1992, el mismo año en que el entonces príncipe de Gales, Carlos, se separó oficialmente de la princesa Diana.
El 9 de diciembre de 1992, el entonces primer ministro, el conservador John Major, comunicó en la Cámara de los Comunes del Parlamento la separación de los príncipes de Gales por ser herederos al trono.

La reina Isabel II calificó 1992 como su “Annus Horribilis” por la separación de dos de su hijos, a lo que se sumó el devastador incendio en el castillo de Windsor, que vino a representar para mucha gente las turbulencias por las que atravesaba la Casa Real.
La separación de Carlos y Diana fue la culminación de meses de escándalos después de que los periódicos revelasen la relación extramarital que el heredero de la corona mantenía con Camila, su actual esposa y con la que se casó en 2005.
La guerra de los Gales y la muerte de Diana
En 1995, Diana concedió una entrevista explosiva al programa Panorama de la BBC, en la que admitió que “éramos tres en este matrimonio”, en referencia a Camila. Tras esta entrevista, Carlos y Diana se divorciaron en agosto de 1996.
El escándalo alcanzó su punto máximo en 1997 cuando Diana perdió la vida en un accidente de coche en París en agosto de ese año, lo que provocó una crisis de popularidad sin precedentes para la monarquía británica ante su fría reacción inicial a la tragedia.

El “Megxit”
En enero de 2020, el príncipe Enrique, hijo menor de Carlos III, y su mujer Meghan, renunciaron a sus funciones reales para mudarse a Estados Unidos. En entrevistas posteriores, Meghan, duquesa de Sussex, acusó a la familia real de racismo dentro de la institución de la monarquía, algo que le afectó por ser mestiza.
El caso de Andrés
En los últimos años, el hijo “favorito” de Isabel II se vio envuelto en el escándalo de Jeffrey Epstein, enfrentando acusaciones de abuso sexual que lo llevaron a retirarse de la vida pública y perder sus títulos nobiliarios y todos sus honores.
El arresto del expríncipe Andrés fue ordenado por la Policía del Valle del Támesis, que investiga el envío de documentos sensibles del Gobierno al pederasta convicto Jeffrey Epstein por parte del antiguo duque de York cuando hacía las labores comerciales.













