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La violenta represión a las protestas en Irán ya dejó al menos 2750 muertos desde el inicio de las manifestaciones el 28 de diciembre, de acuerdo con el último relevamiento de la organización Activistas de Derechos Humanos en Irán (HRANA).

A los fallecimientos se suman un total de 18.434 detenciones por el régimen del Ayatollah Ali Khamenei, en las más de 600 concentraciones que ya se llevaron a cabo en todas las 31 provincias de la República Islámica.

Si bien múltiples reportes de diferentes entidades difieren en el número de víctimas fatales, un funcionario iraní confirmó a la agencia Reuters que “alrededor de 2000″ civiles murieron durante las manifestaciones. Sin embargo, la versión oficial de las autoridades las atribuye a grupos “terroristas”.

La sombra de la invervención directa de Estados Unidos

Donald Trump instó este martes a los manifestantes iraníes a continuar con las protestas y tomar control de las instituciones, a través de una publicación en Truth Social.

“Patriotas iraníes, SIGAN PROTESTANDO — ¡TOMEN EL CONTROL DE SUS INSTITUCIONES!!!”, escribió el mandatario. “Guarden los nombres de los asesinos y abusadores. Pagarán un precio muy alto… LA AYUDA ESTÁ EN CAMINO”., señaló el presidente estadounidense.

El posteo de Trump arengando a los iraníes.Captura Truth Social (@realDonaldTrump)

Al ser consultado luego por la prensa sobre el significado de sus declaraciones, el mandatario Trump respondió a los periodistas “tendrían que averiguarlo”, dejando abierta la interpretación sobre una eventual intervención de Estados Unidos.

A raíz de los comentarios del presidente estadounidense, el gobierno iraní acusó a Trump de fomentar la desestabilización política, incitar a la violencia y amenazar la soberanía, la integridad territorial y la seguridad nacional del país, en una carta enviada al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (ONU).

En la misiva, el embajador iraní ante Naciones Unidas, Amir Saeid Iravani, sostuvo que “Estados Unidos y el régimen israelí tienen una responsabilidad legal directa e innegable por la consiguiente pérdida de vidas civiles inocentes, en particular entre los jóvenes”.

A los muertos se suman 18.434 detenciones por el régimen iraní en más de 600 protestas realizadas en las 31 provincias del país.

Irán considera que ese mensaje del mandatario estadounidense contribuye a escalar las tensiones y vulnera principios fundamentales del derecho internacional, al alentar acciones que ponen en riesgo la estabilidad y la seguridad del país.

Además de las menciones a una posible acción militar, Trump también presionó a Irán y a sus aliados a través de su política comercial.

Previamente, a comienzos de la semana el mandatario declaró que establecería un arancel del 25% a las importaciones de todos los países que comercien con Irán. Sin embargo, hasta el momento no firmó ninguna orden ejecutiva para implementar la medida.

De aplicarse esta tarifa, las naciones más golpeadas serían China, Turquía, Irak, los Emiratos Árabes Unidos y la India, los principales importadores de productos iraníes.

Trump también suspendió las negociaciones con funcionarios del régimen iraní “hasta que se detuvieran las muertes de manifestantes.”

Irán amenaza con bombardear bases militares estadounidenses

El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, advirtió esta semana que el país está listo para responder militarmente ante cualquier intento de EE.UU. de “ponerlo a prueba”, durante una entrevista con Al Jazeera.

Por su parte, el ministro de Defensa iraní, el general de brigada Aziz Nafizardeh, advirtió este miércoles que su país atacará bases estadounidenses en la región si se lanza una ofensiva contra la nación persa.

El militar aseguró que “todas las bases de Estados Unidos y las bases militares de otros países de la región que ayuden a EE.UU. en ataques contra suelo iraní serán considerados objetivos legítimos”.

“La respuesta iraní será dolorosa para los enemigos” si Irán es atacado, precisó el militar.

Trump atacó el pasado mes de junio instalaciones nucleares en Irán en una ofensiva que, según los iraníes, mató a más de mil personas, la mayoría de ellos civiles, una acción que Teherán contestó con un ataque sobre una base de EE.UU. en la vecina Catar, sin muchas consecuencias.

A raíz de estas declaraciones, algunos efectivos recibieron la recomendación de abandonar antes del miércoles por la noche la base aérea Al Udeid en Qatar -la mayor instalación militar de EE.UU. en Medio Oriente, donde hay unos 10.000 soldados- según indicaron a Reuters tres diplomáticos.