

Irene se degradó hoy a tormenta tropical sobre la ciudad de Nueva York, donde fuertes lluvias y potentes vientos provocaron inundaciones y cortes de electricidad, tras dejar al menos nueve muertos durante su pasaje por la costa este de Estados Unidos.
"Irene se debilitó a tormenta tropical y la intensidad estimada de sus vientos en tierra es de 104 km/h", precisó el Centro Nacional de Huracanes (NHC) en un reporte a las 13H00 GMT publicado en su sitio 'web'.
"El centro de Irene se mueve sobre la ciudad de Nueva York", añadió tras advertir que la tormenta continuaba siendo muy peligrosa.
Los efectos de Irene comenzaron a sentirse en Nueva en la noche del sábado al domingo, con potentes lluvias, relámpagos, reportes de tornados y fuertes ráfagas de viento.
Más de 70.000 personas se encontraban este domingo privadas de electricidad, y el alcalde de la ciudad, Michael Bloomberg, predijo inundaciones importantes debido a la elevación de las aguas en las zonas bajas.
En Brooklyn, ramas de árboles cubrían las calles de barrios residenciales. Algunos parques ubicados al borde del East River estaban inundados, así como varias calles, haciendo difícil la circulación de los pocos automóviles que desafiaron las condiciones del tiempo, comprobó AFP.
Nueva York se convirtió en una 'ciudad fantasma', con el transporte público suspendido, aeropuertos sin operar y tiendas cerradas.
Unas 370.000 personas habían sido aconsejadas el sábado a evacuar sus lugares de residencia en las zonas inundables.
Después de Nueva York, la tormenta tropical Irene, que se desplaza hacia el norte a una velocidad de 40 km/h, podría dirigirse hacia Boston, de acuerdo al NHC.
Los daños causados por Irene a la ya de por sí golpeada economía estadounidense podrían ascender a miles y miles de millones de dólares, advirtió este domingo a la televisión el gobernador del estado de Nueva Jersey, Chris Christie.
Christie hizo esta estimación en declaraciones a NBC mientras Irene recorría por segundo día consecutivo la costa este de Estados Unidos.
"Debo imaginar que la estimación de los daños se situará en los miles de millones de dólares, o en decenas de miles de millones de dólares", dijo Christie, cuyo estado tiene una larga costa y resultó particularmente dañado.
Los expertos aseguran que los daños podrían ser mucho mayores si Nueva York, la capital económica del país y su ciudad más habitada, con 19 millones de personas, termina con daños graves en su infraestructura.
Al menos nueve personas murieron el sábado por causas relacionadas a Irene, debido a accidentes de auto, ataque cardíaco o caídas de árboles en Carolina del Norte, Virginia y Florida, incluyendo un niño de 11 años fallecido cuando un árbol cayó sobre el apartamento en el que vivía.
Irene había tocado tierra este domingo en Estados Unidos por segunda vez, ahora en Nueva Jersey, como un ciclón de categoría uno, con vientos de 120 km/h.
La tempestad había ingresado a suelo estadounidense por primera vez la mañana del sábado cerca de Cape Lookout, en Carolina del Norte, luego reingresó al océano para desplazarse frente a las costas de Virginia y Maryland, antes de volver a entrar en tierra este domingo cerca de Atlantic City, Nueva Jersey.
Casi 900.000 personas se encontraban sin electricidad en zonas costeras, de acuerdo con las compañías del sector, y unas 12.000 líneas de teléfonos se quedaron sin servicio por el huracán en Carolina del Norte y Virginia, según la Comisión Federal de Comunicaciones.
Residentes en zonas alejadas del mar también sentían el impacto del ciclón que atraviesa el Atlántico estadounidense, una de las zonas más pobladas del mundo con unos 65 millones de habitantes.
El presidente estadounidense, Barack Obama, ordenó ser informado sobre la situación hora tras hora.
"Esto va a ser algo duro de pasar", afirmó Obama el sábado durante una videoconferencia con altos funcionarios federales, incluido el vicepresidente Joe Biden y la secretaria de Seguridad Janet Napolitano, y con agencias del gobierno situadas en el rumbo previsto del ciclón, en la costa este.
"Van a ser unas largas 72 horas. Obviamente, muchas familias van a verse afectadas (...). La mayor preocupación que tengo ahora tiene que ver con las inundaciones y el suministro eléctrico", añadió.
"Más de un millón de personas" fueron evacuadas de las costas de Nueva Jersey, al noreste de Estados Unidos, informó el gobernador Chris Christie.
Varias compañías aéreas de todo el mundo anularon o retrasaron el sábado sus vuelos a la costa este de Estados Unidos, una medida que afectó los aeropuertos JFK, LaGuardia y Newark, y también de Miami (sureste). En total, más de 8.000 vuelos fueron cancelados.











